Publicado: mayo 28, 2026, 3:00 am
Por mucho que nos empeñemos en evitar acumular pertenencias, con el paso de los años resulta inevitable que un día nos demos cuenta que ya no disponemos de espacio suficiente en casa. En esta situación, muchos ciudadano optan por el alquiler de un trastero, una solución rápida para ganar metros cuadrados sin necesidad de mudarse. Este espacio independiente está diseñado específicamente para almacenar de forma segura bienes personales, muebles o herramientas que no se usan a diario.
El problema que se presenta en el momento de alquilar es el precio, que varía mucho según la ciudad en la que nos encontremos, el tipo de arrendador y de los servicios que se ofrecen. Así, un reciente estudio comparativo de alquiler de trasteros en grandes ciudades realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) revela que en Madrid existen diferencias de casi 150 euros; mientras que en Barcelona ronda los 100 euros y en Sevilla y Zaragoza los 30 euros.
«Madrid destaca por el elevado coste de alquilar un pequeño trastero de 4 m2, que varía entre los 99 €/mes -precio por 4 semanas- de Box2box y los 248 €/mes de Bluespace, ambas empresas especializadas», señala la OCU.
No obstante, la política de precios de este tipo de empresas es muy diferente según la urbe: «Por ejemplo, en Barcelona Bluespace es la opción más barata, con un precio de 86 €/mes (con una promoción), frente a los 183 €/mes de Homebox. Y en Sevilla, Bluespace cuesta lo mismo, 86 €/mes, por los 116 €/mes de media que supone alquilar un trastero a un particular. En Zaragoza por su parte los precios oscilan entre los 40 €/mes de Guardatodo y los 71 €/mes de Zarabox».
La organización de consumidores precisa además que el coste de los trasteros de particulares no son necesariamente más baratos que los que ofrecen las empresas especializadas, «unque pueden encontrarse más ofertas». «En Barcelona su coste medio es muy alto, de 168 €/mes para 4 m2; y en Sevilla es la opción más cara de media (116 €/mes). Pueden tener la ventaja de la cercanía al domicilio, pero cuidado, no incluyen otros servicios básicos que sí suelen ofrecer las empresas de alquiler».
«Cuando se alquila a un particular suele pagarse solo el espacio, mientras que con una empresa se paga también un servicio, con horarios definidos, control de accesos, videovigilancia y una protección que suele incluir un seguro básico», advierte la OCU.
«Cuando se alquila a un particular depende de las norma
La OCU también hace hincapié en su análisis en que antes de alquilar hay que tener muy claro cuál es el horario de acceso, ya que no es lo mismo en un trastero particular que si se trata de una empresa especializada.
«Cuando se alquila a un particular, depende de las normas del inmueble, algo que no siempre queda claro en el anuncio. Puede ser perfecto si está en el mismo bloque en el que se vive y se tiene acceso sin restricciones, o un incordio si hay puertas comunitarias o normas internas».
Por contra, «las empresas especializadas suelen marcar unas franjas de acceso más o menos amplias: Homebox cierra el domingo, mientras Bluespace permite acceder todos los días».
