Publicado: abril 11, 2026, 6:23 am
La enfermedad de Parkinson no siempre comienza con temblor. Afecta a unas 135.000 personas en España y se caracteriza principalmente por lentitud de movimiento, rigidez y, en muchos casos, temblor, aunque este no siempre aparece. Suele iniciarse en un lado del cuerpo y puede provocar alteraciones del equilibrio y la marcha. Su diagnóstico es clínico y los primeros síntomas, a menudo sutiles y no motores, pueden pasar desapercibidos durante años.
Síntomas menos conocidos del párkinson
«El diagnóstico de la enfermedad de Parkinson es eminentemente clínico, es decir, basado en la anamnesis y en el examen neurológico. En muchos casos, los primeros síntomas pueden ser sutiles, no motores y difíciles de identificar, siendo las manifestaciones motoras la punta del iceberg de una compleja enfermedad. Cuando aparecen los primeros síntomas visibles, la enfermedad lleva tiempo evolucionando«, apunta el Dr. Iniesta, del Hospital Universitario Los Madroños.
1. Pérdida de olfato
La disminución progresiva de la capacidad para percibir olores es una de las señales más tempranas, aunque puede también ocurrir asociada a otros trastornos. Sin embargo, suele pasar desapercibida o se considera poco relevante, por lo que rara vez motiva una consulta médica.
2. Trastornos del sueño
«Es lo que se conoce como trastorno REM del sueño. Provoca agitación nocturna con sueños vívidos, o pesadillas acompañadas de alteraciones en el movimiento, siendo frecuente hablar o gesticular durante la noche. Estas alteraciones pueden asociarse a otras enfermedades neurodegenerativas parecidas a la enfermedad de Parkinson idiopática, generalmente más graves, pudiendo preceder (si bien no necesariamente predecir), a los síntomas motores», explica el doctor.
3. Fatiga persistente
Una sensación de cansancio continuo, no relacionada con el esfuerzo, es otro de los síntomas que suelen infravalorarse. Puede afectar de forma significativa a la actividad diaria y a la calidad de vida.
4. Estreñimiento
Las alteraciones digestivas, especialmente el estreñimiento, son frecuentes en fases iniciales. Al ser un síntoma común, rara vez se vincula con una enfermedad neurológica.
5. Cambios en el estado de ánimo
Apatía, ansiedad o depresión pueden aparecer antes de los síntomas motores. Estos cambios suelen interpretarse como problemas emocionales aislados, lo que dificulta su relación con el párkinson. «Es habitual que estos síntomas se atribuyan a factores psicológicos o al propio envejecimiento, si bien pueden formar también parte del inicio de la enfermedad o de una reacción adaptativa a la misma», según matiza el Dr. Iniesta.
6. Dificultades cognitivas leves
Problemas de atención, concentración o una mayor lentitud en el pensamiento pueden aparecer de forma progresiva. No siempre se perciben como un deterioro, pero pueden afectar al funcionamiento diario.
7. Cambios en la voz y la expresión
Una voz más baja o monótona, así como una menor expresividad facial, pueden ser señales tempranas. Al desarrollarse de forma gradual, suelen pasar desapercibidas tanto para el paciente como para su entorno.
Una enfermedad tratable, aunque no sea curable
«En la enfermedad de Parkinson existen tratamientos eficaces que, aunque no son curativos, pueden ayudar a controlar los síntomas y retrasar su progresión, mejorando significativamente la calidad de vida del paciente. Administrada en comprimidos, la levodopa se transforma en dopamina dentro del cerebro, siendo la pérdida de neuronas que contienen este neurotransmisor lo que provoca esta enfermedad neurodegenerativa», comenta el Dr. Iniesta.
El párkinson es una enfermedad compleja que no solo afecta al control motor. Los síntomas no motores pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida y, en muchos casos, son los que más condicionan el día a día del paciente. Desde el Hospital Universitario Los Madroños insisten en la necesidad de prestar atención a estos síntomas sin normalizarlos cuando aparecen de forma persistente.
