Publicado: agosto 16, 2026, 11:28 am
La sueca Ericsson es una de las marcas que siempre estarán asociadas a los móviles de antes. También se recuerda su mítica alianza con la japonesa Sony, que a lo largo de una década dio lugar a modelos icónicos y superventas. En el amplio catálogo conjunto no faltaron tampoco los teléfonos chocantes. Uno de ellos fue sin duda el Sony Ericsson Xperia Pureness, que sorprendía por su pequeña pantalla transparente.
Su pantalla monocromática translúcida dejaba ver lo que hubiera detrás. Al darle la vuelta, su parte trasera también enseñaba el panel con la imagen invertida, dando la sensación de que uno se ponía al otro lado del espejo.
Su diseño frontal y la transparencia generaban un efecto de profundidad y envolvían lo mostrado de un singular velo. Al girar el dispositivo cobraba mayor presencia el marco negro alrededor, atenuado al verlo de frente. Sony Ericsson se inspiró en la luz y el aire para crear esa pantalla de cristal transparente iluminada, como la definía.
El Xperia Pureness llegó en 2009 dando denominación a dos modelos, el X5 y el X5i. Con teclado físico como requerían los tiempos, contaba con un panel monocromo de 1,8 pulgadas de tipo TFT y con resolución de 240 x 320. Venía con una memoria de 88 MB. Tenía 13 mm de grosor pero solo pesaba 70 gramos. Unos parámetros que contrastan bastante con nuestros smartphones.
En las tiendas de Sony en España su preció alcanzó los 800 euros, reflejo de que no estaba destinado al usuario medio, sino al que quisiera vivir una experiencia diferente y minimalista mientras realizaba llamadas y enviaba mensajes.
Una década de unión
Sony y Ericsson iniciaron su joint venture en 2001, lo que supuso una tabla de salvación para los suecos, en serios problemas desde finales de los 90. El vínculo, cuyo periodo de esplendor abarcó entre 2003 y 2007, se mantuvo hasta 2012. Ese año, Sony compró la parte de su socio, quedándose por tanto con el sello Xperia, y Ericsson se centró en las telecomunicaciones.
La gama Xperia sigue en la actualidad, aunque muy lejos de los focos de antaño. Sony lanzó recientemente a nivel internacional el Xperia 1 VIII, un gama alta de 1.500 euros con elementos contracorriente como la toma clásica para auriculares.
