Publicado: julio 15, 2026, 11:42 pm
La inteligencia artificial no viene a destruir todos los empleos, sino a hacer algo más incómodo: separar el trabajo real de la liturgia profesional. Durante décadas, una parte de la clase media universitaria vivió protegida por una convención: si alguien tenía un despacho, un correo corporativo, un título y una agenda de reuniones, debía de estar produciendo valor. La IA llega para preguntar, con la delicadeza de una inspección fiscal, qué parte de todo eso era conocimiento y qué parte era trámite con autoestima . La IA no entra en la fábrica con mono azul, sino en la oficina con acceso al procesador de textos, a la hoja de cálculo, al buscador, al informe recurrente y a la presentación. No… Ver Más
