Publicado: julio 18, 2026, 5:00 am
Tener conexión a Internet en casa es una herramienta indispensable para buscar empleo, realizar trámites con la Administración, estudiar o teletrabajar. Sin embargo, la factura mensual de la fibra óptica puede ser una barrera económica para familias con presupuestos al límite. Para atajar esta brecha, el programa estatal de Bonos Digitales para colectivos vulnerables, financiado con los fondos europeos Next Generation, encara su recta final con el reparto de sus últimas partidas presupuestarias.
El llamado «cheque conectividad» es un plan que concede una ayuda directa de 240 euros destinada a sufragar los gastos de internet fijo en la vivienda habitual. La subvención no se entrega en un pago único, sino que se aplica como una rebaja directa de 20 euros al mes en la factura de la luz o el teléfono durante todo un año. Dado que la gestión está transferida y los fondos están a punto de agotarse en este 2026, los solicitantes deben comprobar las convocatorias activas en su región para no perder el beneficio.
¿Quién tiene derecho a pedir la ayuda?
El programa está estrictamente destinado a personas o unidades familiares en situación de vulnerabilidad económica. Aunque los requisitos exactos de renta pueden variar según el boletín oficial de cada comunidad autónoma, el criterio de acceso general está blindado para quienes perciban prestaciones públicas como el Ingreso Mínimo Vital; rentas mínimas de inserción o ayudas autonómicas equivalentes; pensiones no contributivas o subsidios por desempleo. Algunas comunidades autónomas también abren la posibilidad a que soliciten esta ayuda parados de larga duración que hayan agotado la prestación por desempleo.
Las condiciones del contrato
El «cheque conectividad» busca asegurar una conexión de calidad, por lo que la Unión Europea establece criterios técnicos a las compañías de telecomunicaciones que instalen internet. El bono solo se puede aplicar si la contratación cumple con dos condiciones.
Una es que debe tratarse de una instalación fija de banda ancha, ya que la ayuda solo cubre la contratación de un nuevo servicio de internet fijo en casa o la mejora de la velocidad del que ya se tiene. Por lo tanto, no es aplicable a tarifas de datos móviles ni dispositivos tipo ‘pincho’ 4G/5G. Además de esto, la línea contratada debe certificar una velocidad mínima de bajada de 30 Megabits por segundo (Mbit/s), lo que habitualmente se cubre con cualquier tarifa básica de fibra óptica actual.
¿Cómo solicitar el Bono Digital?
El primer paso para solicitar esta ayuda es consultar las condiciones de la convocatoria en la comunidad autónoma de residencia. Para ello, se puede acceder a la Sede Electrónica de la consejería de digitalización o servicios sociales. Hay que tener en cuenta que los plazos varían en cada comunidad.
A continuación, hay que elegir un operador adherido para la instalación de la línea. No vale cualquier compañía, puesto que el descuento estipulado solo se aplica a los operadores colaboradores. Por último, solo resta presentar la solicitud rellenando el formulario web y adjuntando el certificado de beneficiario del Ingreso Mínimo Vital u otra de las ayudas antes citadas. La solicitud se puede tramitar de forma telemática o mediante formularios presenciales.
