Publicado: agosto 17, 2026, 4:25 am
Ya sea antes de entrenar, entre reuniones, después de hacer ejercicio, en una bebida, como sopa fría o gazpacho o como parte de una comida veraniega, hay un alimento que se adapta perfectamente. Es hidratante, también, y combina a la perfección con numeroso platos. Por supuesto, solo puede tratarse del aguacate, que ofrece una forma fácil y versátil de combinar sabor, practicidad y valor nutricional.
Aguacate antes de entrenar
Antes de hacer ejercicio, muchas personas buscan alimentos que sean lo suficientemente ligeros para entrenar cómodos, pero también lo bastante saciantes como para favorecer el rendimiento. En este contexto, el aguacate puede ser una buena opción para una comida o snack previo al entrenamiento, especialmente cuando se consume entre dos y tres horas antes de la actividad física.
«El aguacate puede ser un gran aliado porque aporta grasas saludables, fibra y micronutrientes que ayudan a mejorar la saciedad y a mantener niveles de energía más estables. Además, es un alimento muy versátil que encaja perfectamente en desayunos, ensaladas, tostadas o platos principales durante los meses más calurosos», explica Yor D. Andonova, dietista integrativa psiconeuroinmunóloga especializada en desajustes digestivos, microbiota y fertilidad.
Medio aguacate Hass (68 gramos) aporta 114 kcal, 6,65 gramos de grasas monoinsaturadas, 4,60 gramos de fibra y 345 mg de potasio, lo que lo convierte en una opción práctica para incorporar en un smoothie, un bowl o una tostada antes de entrenar. Estos nutrientes pueden ayudar a que las comidas previas al entrenamiento sean más saciantes, integrándose fácilmente en una rutina equilibrada.
Incluir el aguacate en las comidas también se ha asociado con una mayor sensación de saciedad y una menor necesidad de comer entre horas, un efecto que podría estar relacionado con su combinación de fibra y grasas. Esto puede resultar especialmente útil para quienes buscan mantener unos niveles de energía y un ritmo más estables a lo largo de un día ajetreado. «Durante el verano solemos aumentar nuestra actividad física, pasamos más tiempo al aire libre y las altas temperaturas incrementan las pérdidas de agua y electrolitos promoviendo la deshidratación. Por ello la alimentación no solo debe aportar energía, sino también favorecer una correcta hidratación», aclara Anna.
Bienestar general durante el verano
Durante los meses de verano, el aguacate encaja especialmente bien gracias a su versatilidad, ya que puede incorporarse fácilmente en batidos, bowls, tostadas, wraps o snacks rápidos. Su perfil nutricional es especialmente interesante para quienes llevan un estilo de vida activo. Medio aguacate Hass (68 gramos) aporta 345 mg de potasio (¡más que un plátano!) y 19,5 mg de magnesio, dos minerales relacionados con el funcionamiento de los músculos y el sistema nervioso.
El potasio cobra especial importancia durante los meses de verano, cuando muchas personas suelen estar más activas y prestan mayor atención al equilibrio nutricional diario y al funcionamiento muscular, ya que, como explica la nutricionista Yor D. Andonova, «es un mineral importante para la función muscular y el equilibrio de líquidos, algo especialmente interesante durante el verano debido al aumento de la sudoración».
Aguacate también después de entrenar
La recuperación está ganando cada vez más protagonismo entre quienes buscan mantenerse activos de una forma sostenible y realista. «La alimentación después del ejercicio no solo busca mejorar el rendimiento deportivo, desempeña un papel importante en la recuperación muscular, la función inmunitaria, el mantenimiento de la masa muscular, la reposición de las reservas de glucógeno y la preparación para la siguiente sesión de entrenamiento», aclara Anna.
Este es otro momento en el que el aguacate encaja de forma natural. Yor señala que, «el aguacate puede formar parte perfectamente de esta recuperación por su riqueza nutricional. Algunos estudios sugieren que sus compuestos bioactivos pueden contribuir a modular procesos inflamatorios asociados al ejercicio».
Además, investigaciones recientes también han analizado el papel del aguacate en la recuperación tras el ejercicio. En uno de estos estudios 2, el consumo de aguacate se asoció con una mejora de la recuperación cardiovascular y autonómica después de realizar ejercicio aeróbico en los participantes analizados. Estos resultados refuerzan la idea de que el aguacate puede tener un papel dentro de una conversación más amplia sobre un estilo de vida activo, la recuperación y el bienestar diario.
En la misma línea, Anna concluye que «mi recomendación siempre es construir la mayor parte de las comidas alrededor de alimentos frescos y mínimamente procesados, dejando espacio para disfrutar de celebraciones o comidas especiales sin sentir que estamos «rompiendo la dieta». Lo ideal es un 80% de alimentación equilibrada y saludable y un 20% de mayor libertad. Alimentos como el aguacate pueden facilitar esa adherencia alimentaria a la alimentación saludable porque son versátiles, fáciles de incorporar en ensaladas, tostadas, bocadillos o platos fríos o batidos y permiten elaborar comidas completas, saciantes y muy apetecibles al paladar durante los meses de calor. La alimentación saludable no consiste en prohibir alimentos, sino en construir hábitos sostenibles que podamos mantener durante todo el año«.
