Publicado: julio 17, 2026, 3:23 pm
China ha rechazado las últimas acusaciones lanzadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una supuesta injerencia de Pekín en las elecciones presidenciales de 2020. El Gobierno chino ha calificado las afirmaciones de «puras invenciones» y «difamaciones maliciosas», ha negado cualquier interferencia y ha pedido a Washington que deje de usar al gigante asiático como arma en la batalla interna del país. «Instamos a la parte estadounidense a dejar de difamar a China sin fundamento y a abstenerse de convertir a China en un tema de sus procesos electorales», ha afirmado el portavoz del Ministerio de Exteriores, Lin Jian, durante una comparecencia ante los medios.
La respuesta llega apenas horas después de que Trump pronunciara un discurso desde la Casa Blanca en el que aseguró haber ordenado la desclasificación de documentación de inteligencia que demostraría graves vulnerabilidades en el sistema electoral estadounidense y una supuesta operación china destinada a interferir en los comicios en los que fue derrotado por Joe Biden. El presidente aseguró que China llevó a cabo «la mayor filtración de datos electorales de la historia», una operación que, según su relato, permitió al Gobierno chino obtener ilegalmente información de unos 220 millones de votantes estadounidenses.
Posibles intentos de influencia política
«Esa información incluye nombres, direcciones, números de teléfono, preferencias políticas y otros datos sensibles necesarios para registrarse para votar», afirmó Trump, quien calificó la supuesta operación como «una pesadilla de seguridad electoral sin precedentes». El mandatario también aseguró que Pekín habría financiado campañas de influencia en medios de comunicación estadounidenses mediante el pago a periodistas para publicar informaciones perjudiciales para su candidatura.
Sin embargo, la documentación difundida por la Casa Blanca no respalda las conclusiones expuestas por Trump. Según diversas interpretaciones de esos informes, los documentos apuntarían a posibles intentos de influencia política o recopilación de información por parte de actores chinos, pero no acreditarían una manipulación del resultado electoral ni una alteración del recuento de votos. De hecho, las valoraciones incluidas en esos informes partirían de análisis realizados con un nivel de confianza «bajo» o «medio» por parte de algunos analistas de inteligencia, sin representar una conclusión unánime de las agencias estadounidenses.
Pekín niega haber interferido en las elecciones
La respuesta de Pekín fue inmediata. «China no tiene ningún interés en las elecciones estadounidenses y nunca ha interferido en ellas», ha asegurado Lin Jian, quien ha acusado a Washington de construir un relato político sin base alguna. Además, el portavoz ha reclamado a Estados Unidos que «reflexione sobre su propia conducta», deje de «difamar a China sin fundamento» y abandone la práctica de utilizar al país asiático como argumento de campaña electoral: «Instamos a la parte estadounidense a abstenerse de convertir a China en un tema de sus procesos electorales y a hacer más por favorecer las relaciones entre China y Estados Unidos».
«La comunidad internacional sabe perfectamente quién interfiere habitualmente en los asuntos internos de otros países, quién lleva a cabo una vigilancia indiscriminada sobre gobiernos, empresas y ciudadanos de todo el mundo y quién roba datos a gran escala», ha afirmado, haciendo referencia a los supuestos programas de espionaje estadounidenses.
Críticas por las restricciones a periodistas y estudiantes
Durante la misma comparecencia, Lin Jian ha aprovechado para criticar otro de los frentes abiertos entre ambos países: las nuevas restricciones estadounidenses en materia de visados. El portavoz ha calificado de «discriminatorias» las limitaciones previstas para periodistas chinos y ha denunciado que perjudican gravemente los intercambios entre ambos países. «China exige a la parte estadounidense que revoque de inmediato sus políticas discriminatorias contra los periodistas chinos y garantice efectivamente sus derechos e intereses legítimos», ha afirmado.
