Publicado: agosto 9, 2026, 3:24 pm
Las redes WiFi públicas pueden convertirse en un riesgo para la seguridad digital si no se utilizan con las precauciones necesarias. Aunque conectarse a la red de un hotel, una cafetería o un aeropuerto puede resultar una solución rápida cuando no se tiene datos móviles o una conexión estable a internet, no siempre es posible comprobar quién la gestiona realmente o si dispone de las medidas de protección necesarias.
Esta situación de ‘emergencia’ es, normalmente, aprovechada por los ciberdelincuentes porque crean puntos de acceso falsos con nombres similares a los de establecimientos legítimos para redirigir a las víctimas a páginas fraudulentas y, así, robar contraseñas o interceptar información personal y bancaria cuando se emplean dichas conexiones maliciosas.
Ante esta situación, Josep Albors, director de Investigación y Concienciación de ESET España, afirma en una nota de prensa enviada a los medios de comunicación que el principal problema radica en acceder a una página web sin comprobar previamente que la conexión es segura, por ello, recomienda confirmar con el establecimiento el nombre exacto de la red WiFi antes de conectarse, ya que un punto de acceso con una denominación aparentemente legítima podría no pertenecer al hotel, cafetería o aeropuerto en cuestión.
Aparte de esto, Albors también aconseja desconfiar de las redes abiertas que no requieren contraseña o que solicitan información personal o datos bancarios para permitir el acceso. Además, añade que, siempre que sea posible, es recomendable compartir datos móviles desde un smartphone de confianza para evitar cualquier riesgo asociado a las redes WiFi públicas.
Por qué es peligroso conectarse a una red WiFi pública
Las redes WiFi públicas son un objetivo fácil para los cibderdelincuentes. Entre los riesgos más comunes a los que se enfrentan los usuarios están la intercepción de datos, los ataques man-in-the-middle, el malware y el phishing.
Concretamente, a través de la intercepción de datos, los hackers pueden interceptar la información que los usuarios facilitan cuando usan redes WiFi públicas para robar contraseñas, números de tarjetas bancarias o datos personales.
Por su parte, los ataques man-in-the-middle permiten interceptar y modificar la comunicación entre dos partes, facilitando el robo de credenciales y la alteración de datos enviados. Además, por si fuera poco, los actores maliciosos pueden distribuir malware y engañar a los usuarios mediante páginas falsas (phishing) que imitan sitios legítimos, robando así información sensible.
Cómo conectarse a una red WiFi pública de forma segura
Los usuarios tienen que priorizar la conexión de datos móviles frente a redes WiFi públicas o desconocidas, confirmar con el establecimiento el nombre exacto de la red antes de contactarse, desconfiar de puntos de acceso duplicados o con nombres similares, eliminar del dispositivo de las redes WiFi almacenadas a las que se ha conectado previamente para que no puedan ser suplantadas por un ciberdelincuente, utilizar dispositivos personales correctamente actualizados y protegidos, y evitar realizar gestiones sensibles con prisa.
