Amparo Larrañaga: «Estaría fenomenal que Vinicius hiciera un cameo» - Estados Unidos (ES)
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Amparo Larrañaga: «Estaría fenomenal que Vinicius hiciera un cameo»

Publicado: septiembre 19, 2026, 11:20 pm

Hija, nieta y hermana de actores, Amparo Larrañaga (Madrid, 63 años) arranca su segunda temporada con ‘Victoria’, obra teatral que se sirve del fútbol para hablar de la vida. Da gusto hacerlo con ella. Hoy, en ABC. ¿Ha sido usted lo que entendemos por una persona deportista? El deporte me gustaba siempre, pero ahora lo practico por prescripción, no te voy a engañar. Me encantaba bailar e ir al gimnasio, pero al aire libre me ha costado mucho más. Además, ahora no, pero sí que es verdad que hubo un tiempo en el que, cuando tú firmabas un contrato para hacer un programa de televisión, una película, una serie o una obra de teatro, tenías una cláusula que nos impedía hacer deportes de riesgo y eso nos limitaba mucho. Mire, pues en el fútbol también se firman esas cosas. ¿Cómo es que no le gusta? He vivido rodeada de tíos que no les ha gustado nunca el fútbol. Tengo tres hermanos, sobrinos, dos hijos y a ninguno le ha interesado nada. Aunque creo que debe ser estupendo verlo en un campo. Si no le gusta, lo del campo puede ser hasta contraproducente. Entiendo la pasión que genera. Lo dicen los colores, los sentimientos, la energía de quien quiere ganar, las sorpresas que deparan cada partido. Es vivir la emoción, la gente vibrando en una grada… yo estaría como mera espectadora del hecho social de ir a un campo. ¿Qué deporte sería capaz de robarle unos minutos de su vida? Me encanta la Fórmula 1, sin volverme loca. O el billar, que me encanta, pero ya son otro tipo de deportes. Y va y le toca interpretar el papel de una madre de futbolista. El karma. Soy actriz y lo que tienes que entender es el personaje, su situación. Al igual que para interpretar una prostituta no tienes que serlo. A mí me entusiasma la energía de Mónica (la madre del futbolista), que hace un máster porque su hijo juega al fútbol. Un niño que llega a jugar en los cadetes del Real Madrid y que es un crack, pero un buen día les dice a sus padres que quiere dejar el fútbol. ¿De qué me sonará? La trama habla de un niño muy complicado que, en un momento dado, se coinvierte en una máquina de hacer algo. Y la duda de la madre es ¿qué va a pasar dentro de unos años si me reprocha que le dejáramos abandonar el fútbol? Porque si hubiera insistido un poco más, ahora tendría un futbolista profesional competidor al pichichi. Es muy divertida y, he tenido que aprender hasta a girar un balón. Me llama mucho la atención que un texto teatral aborde un problema tan común en el fútbol base. Hay un momento en el que hablamos de cuando en el colegio toda la gente trata a esa familia con superioridad, a un niño que siempre ha estado desmotivado pero que, de repente, todos se interesan por él porque va a jugar en el Madrid y «es amigo de Vinicius». Y esa madre es consciente de que se interesan por ese chico, que ha suspendido todo, pero por el que todo el mundo se cambiaría porque va a ganar millones. No hay un interés personal de los padres en nada que no sea la felicidad de su hijo, de que su hijo por fin haya encontrado algo que le motive. No siga, que destripamos la obra pero ¿se ha planteado alguna vez por qué alguien que vale está dispuesto a abandonar? Claro. No queremos futbolistas o tenistas. Queremos que sean Messi o Nadal. Hablando de Vinicius, ¿se imagina a algún futbolista haciendo un cameo en la función? Pues mira, estaría fenomenal que viniera Vinicius, porque le mencionamos. Hablamos de cuando vio un partido del niño y le hizo una señal, algo que alcanza el rango de acontecimiento pero que ¡ya ves! el jugador, al día siguiente, ya ni se acuerda. Estaría muy bien que hiciera un cameo. O, por lo menos, que viniera a verla. Sea sincera, ¿le gustó que España ganara un Mundial? Claro, todo el mundo quiere que gane España. Pero también es verdad que, con el fútbol, la gente viene menos al teatro. Me alegré mucho de que ganara la selección, pero no pude ver esa final. Estaba recién operada. Yo lo viví con mi pizarrita, porque no podía hablar. Me queda claro que, si le ofrecen interpretar a Nadia Comaneci o a Alexia Putellas lo haría. Pero si le dejan escoger… El deporte ha dado generaciones de gente fantástica, estupenda y fabulosa. Pero a mí me gustaría ser la neuróloga Rita Levy-Montalcini. Me apasiona la medicina. Y entiendo la pasión que despierta el fútbol, pero no la comparto. Yo, después de verla interpretar a una escaladora hace un tiempo, no descartaría nada. Je, je… sí. Cuatro alpinistas que se proponen algo que nunca había logrado una cordada femenina: escalar la cima de la montaña Fitz Roy. Y me lo creía totalmente. De eso se trata, de que el espectador se crea que tú eres ese personaje.

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