Publicado: noviembre 1, 2026, 2:24 pm
Conocida como Worldcoin hasta hace un par de años, World ha sido una de las empresas más polémicas de los últimos tiempos por dos motivos: por un lado, y con algo menos de importancia, es un proyecto de Sam Altman, ‘padre’ de ChatGPT, y todo lo que rodea a este empresario siempre conlleva debate; y, por otro lado y como principal motivo de recelo, su actividad está relacionada con el escaneo del iris de las personas como forma de identidad digital. El objetivo de esa extraña misión es que puedas demostrar en internet que eres una persona real y única, frente a los bots y las identidades creadas con IA.
Para hacerlo utiliza el Orb, una esfera que escanea el ojo humano. Tras esa comprobación, obtienes el World ID, una credencial digital con la que puedes acreditar que eres humano en servicios compatibles. El proyecto está vinculado a una criptomoneda (WLD) y, además, actualmente se relaciona con una app para enviar y recibir este tipo de activos.
Luchar para identificar si detrás de una acción en la red hay o no un humano parece una loable labor en esta era en la que los agentes de IA y los deepfakes son el pan nuestro de cada día. Sin embargo, la empresa no ha estado exenta de problemas y ha levantado muchas reticencias. En España, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ordenó en marzo de 2024 la paralización cautelar de la recogida y el tratamiento de datos personales de Worldcoin (entonces todavía bajo ese nombre).
El organismo había recibido reclamaciones que advertían, entre otras cuestiones, de información insuficiente, de la captación de datos de menores y de dificultades para retirar el consentimiento. La compañía respondió a la prohibición española y anunció después controles de edad y la posibilidad de eliminar la verificación y el código del iris. Aun así, la controversia puso el foco en una pregunta: qué garantías ofrece una empresa privada cuando recoge información biométrica tan sensible como la del iris.
Ahora, World busca ampliar el uso de su tecnología en el sector financiero. La compañía, de la mano de su cofundador Alex Blania, ha presentado un paquete de herramientas dirigido a bancos y otras entidades para ayudarles a combatir las suplantaciones mediante inteligencia artificial. Su propuesta consiste en verificar que detrás de una interacción digital hay una persona real, incluso cuando se produce por videollamada o interviene un agente de IA.
El paquete incluye tres herramientas. La primera, World ID app, permite guardar y mostrar las credenciales digitales del usuario. La segunda, World ID for Zoom, sirve para comprobar quién está al otro lado de una videollamada. Y la tercera, World ID for Agents, permite que un agente de IA demuestre que actúa por encargo de una persona real. Esta última todavía está en fase beta.
En Zoom, por ejemplo, primero hay que verificarse en un Orb y vincular World ID a la cuenta. Durante la llamada, el usuario se hace un selfi para comprobar que es la misma persona que se registró. Si todo coincide, aparece una insignia junto a su imagen. Con ello, World busca dificultar engaños como hacerse pasar por un jefe en una videollamada para pedir una transferencia o conseguir información confidencial.
De momento el anuncio oficial no ha identificado ningún banco que haya implantado esta novedad, aunque sí se mencionan colaboradores para desarrollar y explorar aplicaciones, entre ellos Bain Capital, OpenExchange y VanEck Funds.
El proyecto parte de una red de más de 18 millones de personas verificadas, según la compañía. World busca así hacerse un hueco en un sector donde una suplantación puede traducirse en pérdidas millonarias. Para conseguirlo, el proyecto tendrá que convencer a las entidades de que puede protegerlas de los engaños con IA y ofrecer garantías sobre los datos biométricos que hacen posible esa verificación.
