Publicado: octubre 31, 2026, 1:23 am
Un nuevo informe de la Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos (DIA) ha revelado una imagen inédita del misterioso avión espacial Shenlong de China, en órbita.
Capturada en 2024 por Vantor, una empresa de inteligencia espacial con sede en Estados Unidos, la imagen muestra un satélite acoplado a la nave espacial, con las compuertas de su compartimento de carga abiertas.
La fotografía, tomada por el satélite WorldView-3 de Vantor, ofrece una vista excepcionalmente detallada del avión espacial chino durante su tercera misión.
La imagen forma parte de un informe de 130 páginas de la DIA que examina las amenazas espaciales planteadas por China, Rusia, Corea del Norte e Irán. El informe destaca las crecientes capacidades orbitales de China, incluidas tecnologías que podrían amenazar los satélites de otros países.
El documento de la DIA destaca lo que describe como las crecientes capacidades antisatélite de China, que podrían utilizarse para interferir o dañar satélites operados por otros países.
«China está desarrollando tecnología espacial, incluyendo armas antisatélite en órbita, capaces de poner en riesgo los sistemas espaciales», dice el texto militar.
Según esta agencia, estas capacidades podrían ayudar a Pekín a disuadir u obligar a otras naciones cuyas acciones considere contrarias a los intereses de seguridad nacional de China.
El informe de la DIA enumera varias tecnologías que podrían utilizarse contra satélites comerciales, civiles o militares: inhibidores de radiofrecuencia, láseres, microondas de alta potencia, rociadores químicos, mecanismos robóticos, proyectiles y detonaciones nucleares.
El informe también analiza los sistemas láser terrestres de China, que podrían «perturbar, degradar o dañar satélites» en órbita terrestre baja. Según la DIA, China podría mejorar estos sistemas y potencialmente desplegar láseres espaciales para finales de esta década.
El primer de la Shenlong tuvo lugar en septiembre de 2020. Durante su segunda misión, la nave permaneció en órbita durante 276 días, demostrando su capacidad para realizar operaciones orbitales prolongadas.
La agencia espacial china ha descrito el programa como un esfuerzo por desarrollar tecnologías que «allanen el camino a métodos de viaje de ida y vuelta más convenientes y asequibles para el uso pacífico del espacio en el futuro».
