Publicado: octubre 22, 2026, 7:24 am
Dos vulnerabilidades críticas en PHP, uno de los lenguajes de programación más utilizados para desarrollar páginas web, encendieron las alarmas este miércoles 21 de octubre entre los organismos de ciberseguridad por el riesgo que representaron para los servidores.
Los fallos tenían una puntuación de gravedad de 9,2 sobre 10 y podían permitir a los atacantes ejecutar código de forma remota sin necesidad de autenticarse, teniendo en cuenta que los problemas detectados estaban relacionados con la gestión de la memoria y el tratamiento de datos durante el procesamiento de solicitudes. Además, acorde a la información compartida por INCIBE, uno de los fallos podía provocar que PHP gestionara información interna en un estado incorrecto, mientras que el otro podía hacer que el lenguaje reutilizara de forma indebida datos de una petición anterior al procesar una nueva.
La alerta de INCIBE también advierte que estas vulnerabilidades pudieron facilitar el acceso a recursos internos de los servidores, como el sistema de archivos o las bases de datos. Por lo tanto, ante este escenario, las autoridades recomendaron instalar las actualizaciones de seguridad cuanto antes y desconectar temporalmente los sistemas afectados si no era posible aplicar los parches de inmediato.
Cabe mencionar que dicha advertencia se suma a las emitidas por el equipo de respuesta a incidentes informáticos de las instituciones de la Unión Europea (CERT-EU) y el Centro Nacional de Ciberseguridad del Reino Unido. Ambos organismos recomendaron identificar los sistemas que utilizan versiones vulnerables de PHP y actualizar el software para reducir el riesgo de sufrir un ataque.
Qué deben comprobar las webs y tiendas online tras la alerta de PHP
Los administradores de páginas web y tiendas online deben comprobar qué versión de PHP ejecutan sus servidores y verificar si necesitan instalar una actualización. Además, la revisión debe incluir las extensiones de la tienda, los registros de actividad y las copias de seguridad para detectar posibles problemas y reducir el impacto de una incidencia.
1.- Comprobar la versión de PHP e instalar las actualizaciones necesarias
Los posibles afectados deben consultar la versión en PHP que utiliza el servidor. Para ello, se puede acceder al panel de administración del proveedor de alojamiento o recurrir a las herramientas de diagnóstico disponibles.
Según INCIBE, las versiones corregidas indicadas para cada rama son 8.5.12, 8.4.27, 8.3.36 o 8.2.35. Por lo tanto, las versiones que utilicen PHP 8.1 o versiones anteriores requieren una atención especial, ya que esas ramas han dejado de recibir actualizaciones de seguridad. En esos casos, conviene planificar la migración a una versión con soporte o consultar al proveedor de alojamiento si dispone de algún parche específico.
2.- Revisar los complementos y el funcionamiento de la tienda
Actualizar PHP puede afectar a la compatibilidad de algunos componentes de una web. Por ello, es necesario comprobar que los complementos, módulos, plantillas y herramientas de terceros siguen funcionando correctamente con la nueva versión.
En una tienda online, las pruebas deben abarcar todo el proceso de compra, desde la gestión del carrito hasta el pago, los formularios, los correos electrónicos automáticos y las conexiones con plataformas de envío, sistemas de gestión empresarial (ERP) o herramientas de atención al cliente (CRM).
3.- Buscar indicios de posibles ataques
Instalar un parche reduce la exposición a la vulnerabilidad, pero no garantiza que el servidor no haya sido comprometido con anterioridad. Por este motivo, los administradores deben revisar los registros de acceso y errores para localizar peticiones inusuales, direcciones IP sospechosas o intentos repetidos de acceder al área de administración.
También conviene comprobar si han aparecido archivos desconocidos, cuentas con permisos de administrador que nadie reconoce, tareas programadas modificadas o procesos que no corresponden al funcionamiento habitual del sistema.
4.- Verificar las copias de seguridad
Por último, los responsables de las webs deben comprobar que disponen de copias de seguridad recientes tanto de los archivos del sitio como de su base de datos. Además, contar con respaldos actualizados facilita la recuperación del servicio si una actualización provoca incompatibilidades o si es necesario restaurar el sistema después de un ataque.
