Publicado: octubre 22, 2026, 6:23 am
Cada último domingo de octubre los relojes en España se retrasan una hora. Como así lo marca la Unión Europea, este es el momento en el que se hace oficial la entrada del horario de invierno y a las tres de la mañana vuelven a ser las dos. Una hora más de sueño y un día con 25 horas que a priori no es santo de devoción de más de la mitad de los españoles. Según datos del CIS, alrededor del 66% de los españoles prefieren el horario de verano al de invierno; sin embargo, la ciencia parece dictaminar lo contrario.
Es el eterno debate de cada mes de marzo y de octubre, cuando se producen por ley los cambios de hora, y la salud, la principal protagonista. Alfredo Rodríguez Muñoz, catedrático de Psicología y especialista en sueño, lo resume con una paradoja: solemos preferir el horario que nos permite disfrutar de más luz por la tarde, aunque nuestro organismo se ajusta mejor a la luz de la mañana. Y desde 20bien, portal de salud de 20minutos, le preguntamos: ¿por qué?
La ciencia del sueño vs. las preferencias sociales… y más
El experto es claro cuando le planteamos el tema salud y cambio de hora. El cuerpo se rige por relojes y ritmos. En este sentido, Alfredo Rodríguez explica que el reloj más importante se encuentra en el cerebro, en el núcleo supraquiasmático, y este funciona como el director de orquesta de los ritmos del cuerpo humano, entre los que se cuela el ritmo circadiano, un ciclo de 24 horas muy importante para la regulación del sueño, la producción de hormonas y el bienestar en general del organismo.
Este ritmo circadiano es el que explicaría la sincronización del cuerpo con la luz. «Nuestro cerebro se rige mucho por la luz y prefiere la luz al principio de la mañana», explica el experto en sueño. Es esta la base por la que la ciencia marca el horario de invierno como el mejor o el más beneficioso. Algo que el especialista secunda, ya que este permite alinearse mejor con el ritmo circadiano del cuerpo humano.
Ahora bien, el experto matiza que esta afirmación está más ligada al sueño que a la salud general. Esto explicaría a su vez el impacto psicológico y en las emociones que se produce en el horario de verano, cuando la luz en la tarde se estira facilitando las actividades sociales y aprovechando más el tiempo libre. «El sueño es solo una parte de nuestro bienestar», recuerda el catedrático, que asegura que dentro de esta decisión entran en juego las preferencias sociales, pero también las decisiones políticas y las diferencias geográficas dentro de España.
«La ciencia parece indicar muy claramente que el horario de invierno es el más favorable, pero luego también hay una cuestión geográfica, no es lo mismo vivir en Galicia que vivir en Mallorca. Al menos los datos indican claramente que España está un poco desajustada en cuanto a su reloj. Físicamente, quizá nos iría mejor el horario de menos una hora, el de Londres, pero claro, cuando se lo dices a un mallorquín, pues te mira como diciendo, bueno, yo no estoy tan de acuerdo», cuenta.
¿Cómo afecta el cambio de hora al sueño?
Estamos ante el cambio de horario más sencillo según el especialista, que admite que en los primeros días sí se pueden presentar ciertos desajustes. Como bien se mencionaba antes, atrasar el reloj una hora permite dormir más durante esa noche, mientras que en el horario de verano, esa hora se pierde.
Sin embargo, el experto en sueño dice no ser nada alarmista con esto, porque hay que pensar más allá de estos dos días. «Hay que pensar en lo que hacemos el resto del año, en los 365 días, porque el sueño depende de otros muchos factores, de tu carga laboral, tu estilo de vida, tu alimentación, si haces deporte», explica, para seguidamente añadir que no habría que enfocarse «tanto en el cambio, que sí que puede ser mínimamente disruptivo, sino en el resto del año».
Qué hacer para adaptarse al horario de invierno
Aunque la adaptación empieza por buscar la calidad del sueño durante todo el año, el experto recomienda, de cara al posible desajuste que pueda originarse por el cambio de hora, mantener cierta regularidad. Para el experto no es tan importante levantarse a la misma hora cada día, pero sí evitar las grandes diferencias. «Al cerebro le gusta mucho lo predecible, y por ejemplo, hay una pauta muy importante que es la de no intentar desajustarnos mucho entre semana respecto al fin de semana», explica.
Entre otras pautas importantes y generales para todo tipo de personas, según el especialista, se encuentra exponerse a la luz solar durante la primera parte del día y realizar actividad física preferentemente por la mañana. Y al final de la jornada, la desconexión progresiva. «Tienes que tener tu momento en el cual poco a poco vas desacelerando, ya que eso incrementa las probabilidades de dormir mejor«, concluye.
