Publicado: septiembre 23, 2026, 3:03 am
La tradicional ‘vuelta al cole’ de septiembre no implica simplemente para los padres el regreso a la rutina y al trabajo. Para aquellos que viven en grandes ciudades, como Madrid, Barcelona, Sevilla o Zaragoza, también es sinónimo de prisas continuas, atascos y de dificultad para encontrar aparcamiento en la calle vayas donde vayas.
La complicación del aparcamiento se acrecienta más aún en los entornos escolares, donde vuelven las carreras a contrarreloj para que los pequeños no lleguen tarde a clase o para recogerlos por la tarde al salir del trabajo. En esas situaciones, si vas con el tiempo justo, es muy habitual no encontrar ningún hueco para aparcar y verse obligado a sumarse a la doble fila que prolifera en esos momentos por doquier.
Esa simple gesto puede salirte muy caro si la Policía Municipal te pilla. Según figura en la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial y en el Reglamento General de Circulación queda prohibido estacionar en doble fila en España.
La normativa vigente prevé para esta práctica consistente en estacionar el vehículo delante de otro aparcado correctamente obstruyendo su salida una sanción de hasta 200 euros, aunque pagar la multa dentro del periodo voluntario suele tener una bonificación del 50%.
Sin embargo, el aparcamiento en doble fila nos puede salir mucho más caro si la Policía Municipal considera que nuestro vehículo genera riesgo u obstrucción y llama a la grúa. En ese caso, además de la multa por la doble fila, hay que pagar el servicio de grúa, que varía según la ciudad y que puede superar los 100 euros. A ello se podrían sumar las tasas de estancia en caso de que el coche permanezca en el depósito varias horas o días. En Madrid, por ejemplo, la tasa diaria por mantener un turismo en el depósito municipal es de 19,20 euros.
Salir con un margen de tiempo más amplio
Desde EasyPark, proveedor de soluciones inteligentes de aparcamiento y movilidad en Europa, recuerdan que la DGT recomienda aparcar el coche correctamente, llevar la mochila en el maletero y acceder a pie al centro escolar, aunque reconocen que «esto puede resultar complicado en algunas zonas, especialmente las situadas en el centro de las ciudades«.
Por ello, explican que, en primer lugar, hay que intentar salir de casa o del trabajo con el tiempo suficiente para aparcar en las calles cercanas al centro escolar. «Aunque pueda parecer algo simple y obvio, es importante incluir en nuestras rutinas un margen de tiempo que nos permita estacionar sin complicaciones, especialmente en grandes ciudades”, comentan desde la compañía. «De esta forma, no solo nos aseguramos de que nuestro hijo llegue a tiempo al inicio de sus clases, sino que también comenzamos el día de una manera más tranquila, evitando el estrés que puede ocasionar el no encontrar aparcamiento«.
Por último, recuerdan que a partir del 1 de octubre, «una nueva normativa reforzará la seguridad en los entornos escolares, facilitando que los ayuntamientos establezcan zonas con menor velocidad, restricciones al tráfico y medidas específicas para ordenar la parada y el estacionamiento en las inmediaciones de los colegios. Estas medidas no legalizan la doble fila, que seguirá siendo perseguida administrativamente«.
