Publicado: septiembre 21, 2026, 6:26 am
El actor estadounidense Johnny Depp inauguró este domingo en la megalópolis oriental china de Shanghái su última exposición de pintura, con la que busca seguir dando a conocer una faceta artística que durante años ocultó al mundo, y que podría tener España o México como próximas paradas.
La muestra se titula Figures of the Fringe (‘Personajes marginales’), y se enmarca dentro de su serie de exposiciones A Bunch of Stuff (‘Un puñado de cosas’), la cual debutó en Nueva York y tuvo su primera aventura internacional en Tokio.
Ahora, en su primera exposición en solitario en China, Depp plantea un despliegue emocional marcado precisamente por los personajes que ha interpretado desde los 90 y que han moldeado la percepción que el público tiene de él: marginados, excéntricos, fugitivos, antihéroes, egos fragmentados…
Así, comenzando por un terreno más familiar como los recuerdos cinematográficos, los visitantes se sumergen en el mundo visual e íntimo de Depp y empiezan a entender la forma en la que ve el mundo y se ve a sí mismo, no solo a través de sus ídolos y autorretratos sino de trazos llenos de humor y romance, que juegan con lo grotesco.
El recorrido se compone de más de 60 obras originales -pinturas, dibujos y collages realizados desde que tenía unos veinte años-, objetos personales de sus casas y estudios o una sala audiovisual en 360 grados narrada por el propio Depp.
La exposición abrió sus puertas a mediados de agosto y se prolongará hasta el 12 de diciembre en el Museo de Arte Moderno (MAM) de Shanghái, un entorno de marcado estilo industrial -no en vano, se trata de antiguo almacén de carbón- en la margen oriental del río que divide la ciudad, el Huangpu.
La influencia de Picasso
Tras años escondiendo sus obras en el garaje, el actor confiesa a EFE la influencia que han tenido sobre él artistas españoles como Goya, Dalí o, especialmente, Picasso: «Siempre ha sido un misterio maravilloso».
«(Los españoles) tenéis una cantidad infinita de inspiración«, explicó el intérprete, que desgranó su admiración por el icono malagueño.
Picasso, dijo, «no tenía que preguntarse quién era. Pensaba en el hoy, luego pasaba al mañana, y seguía adelante. Y demostró ser un creador de diversos estilos, de movimientos muy atrevidos».
