Publicado: septiembre 20, 2026, 9:28 pm
Google presentó la pulsera de actividad Fitbit Charge 6 para controlar la salud junto a la actividad física de las personas durante hasta siete días de uso y, ahora, tres años después de su anuncio oficial, la compañía de Mountain View podría renovar dicho dispositivo.
Acorde a una información compartida por la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, el sucesor de la pulsera Fitbit Charge 6 se identifica como G8BL6 y se trata de un fitness tracker equipado con Wear OS. Además, aparece registrado oficialmente como un dispositivo inalámbrico y, supuestamente, ha sido fabricado por Goertek, una compañía que ya ha trabajado con Google en distintas generaciones de los auriculares Pixel Buds.
No obstante, uno de los detalles que ha despertado las sospechas sobre el sistema operativo es la presencia de una etiqueta energética cuya información se consulta desde el apartado de ‘Ajustes’ → ‘Sistema’ → ‘Información normativa’, el mismo recorrido que utilizan actualmente los Pixel Watch. Además, el proceso de pruebas ha recurrido a Android Debug Bridge (ADB), lo que refuerza la posibilidad de que el dispositivo funcione con Wear OS.
Por otro lado, en cuanto a conectividad, el dispositivo contaría con Bluetooth de bajo consumo y GPS, mientras que no aparece ninguna referencia a conexión WiFi. En este sentido, dicha ausencia resulta llamativa, especialmente si se tiene en cuenta que se trata de un producto basado en WearOS y con pantalla.
Por ahora, Google no ha confirmado oficialmente el dispositivo ni sus características, por lo que todavía no se puede asegurar que G8BL6 vaya a convertirse en un nuevo producto comercial. Actualmente, la certificación de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos y las pistas encontradas en su documentación son los principales indicaciones sobre los planes de la compañía.
Pese a que no se conoce información oficial, Google ya dejó asomar dicho dispositivo
La documentación de la FCC confirma que el dispositivo incorpora una pantalla, aunque por el momento no se conocen sus características ni su diseño definitivo.
Algunas pistas podrían relacionarlo con una pulsera que Google mostró de forma accidental el pasado agosto en material promocional del Pixel 11, ya que en aquellas imágenes aparecía un dispositivo con una pantalla vertical y alargada, similar a la de los Pixel Watch, pero con un formato más cercano al de una pulsera de actividad.
No obstante, aunque todavía no hay confirmación oficial, una de las posibilidades es que este nuevo dispositivo recupere el concepto de la Fitbit Charge, una familia de pulseras centradas en el seguimiento de la actividad física. La última generación se presentó en 2023, por lo que este lanzamiento permitiría a Google volver a apostar por un formato más ligero y sencillo que el de sus relojes inteligentes.
