Publicado: septiembre 18, 2026, 1:28 pm
Un equipo de especialistas en ciberseguridad ha utilizado la inteligencia artificial de Anthropic para aprovechar una vulnerabilidad y acceder a los servicios internos de OpenAI, siendo un incidente que vuelve a poner el foco en los riesgos de seguridad asociados al uso de agentes de IA y a la protección de las credenciales digitales.
Concretamente, Claude accedió a la cuenta de ChatGPT de un empleado de la compañía de Sam Altman para consultar archivos y proponer cambios en un repositorio privado de software. No obstante, cabe mencionar que dicho escenario se desarrolló dentro de un programa autorizado de búsqueda de fallos de OpenAI, por lo que, una vez descubiertos, permitió identificar problemas que la compañía posteriormente revisó.
Así lo afirma el diario The Wall Street Journal, dando a conocer que el equipo de Hacktron AI formaba parte de este programa autorizado por OpenAI para detectar vulnerabilidades, teniendo en cuenta que, tras identificar los fallos, los investigadores trasladaron sus conclusiones a la compañía, que les concedió una recompensa de 6.500 dólares.
¿Qué fallos han encontrado?
Los investigadores de Hacktron AI han explicado en una publicación de su blog que habían identificado dos vulnerabilidades con ayuda de los modelos más avanzados de Claude.
La primera se trata de un fallo de ejecución remota de código (RCE) en Discourse, el servicio externo que aloja el foro de discusión de OpenAI. Mientras que la segunda afecta directamente a la infraestructura de la compañía y está relacionada con una configuración incorrecta del sistema de autenticación única (SSO) de la plataforma de identidad.
Por su parte, OpenAI ha compartido sus agradecimientos a los investigadores por compartir sus hallazgos, al tiempo que han asegurado que los fallos han sido solucionados.
Así se inició la identificación de fallos en ChatGPT
La investigación comenzó el 23 de julio, cuando los especialistas detectaron un fallo en el sistema de carga de determinados formatos de imagen de Discourse. Al analizarlo con una versión avanzada de Claude Opus 4.8 para investigadores, descubrieron que algunas medidas de seguridad no se habían aplicado correctamente, lo que provocaba un «desbordamiento de búfer en el montón», siendo un error que puede comprometer la seguridad de un sistema.
Después, solicitaron a Claude Opus 4.8 que desarrollara un código para aprovechar la vulnerabilidad, pero el intento inicial no funcionó. Sin embargo, con la llegada de Claude Opus 5, los investigadores consiguieron encontrar una forma de explotar el fallo y utilizaron el código generado por la IA para acceder a un servidor de Discourse que alojaba los foros de OpenAI, teniendo en cuenta que obtuvieron tokens de autenticación —es decir, unas credenciales digitales que permiten acceder a distintos servicios—.
Después, los investigadores comprobaron que esos tokens también funcionaban en cuentas de ChatGPT y lograron acceder a la cuenta de un empleado de OpenAI, cuyo Codex estaba conectado al GitHub de la compañía. Desde allí, solicitaron a la herramienta que creara una pull request en el repositorio privado donde OpenAI almacena sus proyectos, ya que esto les permitió consultar archivos del código interno mediante ChatGPT, aunque decidieron detener las pruebas para evitar acceder a información sensible.
En este contexto, cabe mencionar que los investigadores solo necesitron una suscripción a Claude y Codex para llevar a cabo esta investigación, lo que pone de manifiesto el riesgo de que equipos con capacidades más avanzadas puedan acceder a estos sistemas y manipularlos.
