Publicado: septiembre 15, 2026, 2:25 pm
Quienes tienen apnea del sueño no siempre saben que la padecen, porque, según una estimación de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), cerca de dos millones de personas en España siguen sin ser diagnosticadas a pesar de padecerla.
Esto podría parecer baladí, pero para quienes están enfermos y no se sienten bien, tener un diagnóstico supone también tener un poco de calma, porque así pueden poner nombre a su dolencia y, en la mayoría de los casos, también iniciar un tratamiento. Si bien la cura no siempre es posible, reducir los síntomas ya supone un gran paso.
Qué es la apnea del sueño y qué consecuencias tiene
La apnea del sueño es un trastorno común en el que la respiración se interrumpe durante el sueño o se hace muy superficial. Las interrupciones pueden durar unos pocos segundos, pero también minutos, y pueden llegar a ocurrir más de 30 veces por hora. Normalmente provoca ronquidos fuertes en quien la padece, así como un gran cansancio y somnolencia durante el día a pesar de haber dormido toda la noche.
La apnea del sueño es una afección médica grave, que puede tener consecuencias para la salud de quien la padece. Además de la somnolencia durante el día, que hace que sea más complicado concentrarse, aumenta el riesgo de sufrir accidentes y estar de mal humor o irascible, la apnea del sueño también aumenta el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares y de tensión alta.
Las personas con apnea del sueño tienen mayor riesgo de presentar problemas hepáticos, de desarrollar diabetes de tipo 2 por una mayor resistencia a la insulina o de presentar síndrome metabólico. Quienes la padecen pueden tener problemas con algunos medicamentos, así como con la anestesia general. En el caso de que la apnea se presente con ronquidos fuertes, esto puede provocar malestar en la pareja, impidiendo que la persona con quien se comparte cama pueda descansar.
Se manifiesta de forma distinta en mujeres y hombres
La revista NPJ Primary Care Respiratory Medicine ha publicado un estudio donde se concluye que los hombres que padecen apnea del sueño consumen más alcohol y tabaco, tienen el colesterol más elevado y peores indicadores de salud cardiovascular que las mujeres. Las mujeres suelen tener mayor obesidad y sobrepeso, más hipertensión y más diabetes tipo 2.
Este mismo estudio también recoge que la apnea del sueño se presenta de manera diferente en hombres y mujeres. Mientras que en los hombres se presenta con los síntomas asociados habitualmente con esta enfermedad, como ronquidos intensos, somnolencia diurna y episodios de asfixia con despertares bruscos, en las mujeres no es así. Los síntomas más habituales en ellas son fatiga, cefalea, insomnio, falta de energía o alteraciones del estado de ánimo.
Se destaca que estas diferentes formas de manifestarse la enfermedad en hombres y mujeres podrían deberse a la combinación de factores anatómicos, hormonales, clínicos y sociales. La enfermedad, en general, se diagnostica antes en hombres que en mujeres, puesto que ellos son los que presentan los síntomas que se consideran característicos de la apnea. Esto, según explica Brenda Biaani León-Gómez, una de las autoras del estudio, señala la necesidad de «un enfoque sensible al sexo en el diagnóstico y el tratamiento de la apnea del sueño».
Referencias
León-Gómez, B. B., Del Mar Rodriguez Alvarez, M., Salud, J. P., Thio, E. B., Erazo, S., Antonio, J. R., & Torán-Monserrat, P. (2026). Gender differences in sleep apnea: a study of the catalan population. Npj Primary Care Respiratory Medicine, 36(1). https://doi.org/10.1038/s41533-026-00512-7
