Publicado: septiembre 7, 2026, 12:40 pm
El Gobierno hará «todo el esfuerzo necesario» para que se mantenga la marca Seat, después de que el nuevo plan de ajuste de Volkswagen no garantice su continuidad a partir del año 2030 y la condicione a la legislación sobre emisiones y a la demanda de vehÃculos. Lo ha asegurado el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, quien ha defendido un sello «genuinamente español» que ha permitido a la industria española «adelantarse» a la de otros paÃses gracias a la apuesta por el vehÃculo eléctrico. Mientras, los sindicatos dejan claro que darán la batalla por el empleo en la fábrica de Martorell (Barcelona).
El ‘número dos’ del Ejecutivo, que durante su intervención en ‘Los Desayunos’ de RTVE y EFE ha contado que es propietario de un vehÃculo de la marca Seat, ha defendido que esos esfuerzos para promover la electrificación constituyen «un elemento de garantÃa para que pueda permanecer la actividad».
Mientras, los sindicatos temen por el futuro de la plantilla en la fábrica barcelonesa de Martorell. CCOO y UGT inciden en que, si bien el futuro de la planta «no está en discusión», la posible desaparición de la marca de cara a a la próxima década tendrÃa impacto en el empleo.
En un comunicado conjunto, ambos sindicatos defienden que con los planes que el gigante de la automoción ha puesto sobre la mesa, y que incluyen rebaja de costes, recorte de las inversiones y reducción a la mitad de los modelos que sacarán al mercado, es «muy difÃcil, por no decir imposible, que cada modelo que se elimine de Seat se sustituya por uno de la marca Cupra».
«Nuestra posición de defensa de la compañÃa Seat S.A. y sus dos marcas es una posición para salvaguardar el tejido industrial y el empleo, no sólo de Seat, sino de todo el territorio», inciden, al tiempo que reclaman a las administraciones que hagan frente común para defender el empleo. A la vez, aseguran que las dos insignias (Seat y Cupra) son complementarias y compiten en nichos de mercado distintos.
AsÃ, han puesto como ejemplo la hoja de ruta que han seguido otras grandes empresas para garantizar la actividad de sus plantas, como Stellantis, Ford o Ebro. Los sindicatos mayoritarios inciden en que la defensa de ambas marcas es una «apuesta de paÃs». El lÃder de CCOO, Unai Sordo, ha explicado que algunos movimientos de la multinacional ya apuntaban a que podrÃan producirse anuncios de este tipo, dada la situación de crisis que el sector atraviesa en Alemania.
En concreto, ha recordado cómo en el vigésimo convenio colectivo de Seat se preveÃa la incorporación de una segunda lÃnea de trabajo en en Martorell, que nunca llegó a concretarse. A esto se añaden «elementos de contexto» que explican la actuación de Volkswagen, como ciertas decisiones «estratégicas» adoptadas por la compañÃa «que no han dado buen resultado».
El grupo anunció el pasado jueves un plan de reestructuración que contempla el recorte de 50.000 puestos de trabajo -que se suman a los 50.000 anunciados a finales de 2024-, asà como la eliminación de la mitad de sus modelos y el cierre de cuatro fábricas en Alemania.
