Publicado: julio 14, 2026, 3:23 pm
La Unión Europea y el Reino Unido han firmado este martes en Bruselas el Tratado sobre Gibraltar, que implica, entre otras cosas, la caída de la Verja que separa (o separaba, mejor dicho) España del Peñón. La rúbrica, sin declaraciones a los medios, la han llevado a cabo el secretario de Estado británico para Europa, Stephen Doughty, y el comisario comunitario de Comercio, Maros Sefcovic, también con presencia del ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, y el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares.
«Es la última pieza del brexit«, sostuvo el ministro sobre la firma, que supone el cierre 10 años después del referéndum de la salida del Reino Unido de la UE. «El objetivo principal de este acuerdo es garantizar la prosperidad futura de toda la región. Aportará confianza y seguridad jurídica a la vida y al bienestar de los ciudadanos de toda la región. Fomentará la prosperidad compartida y unas relaciones más estrechas y constructivas entre las autoridades de Gibraltar y las españolas, al tiempo que salvaguardará plenamente el espacio Schengen, el mercado único de la UE y su unión aduanera», añadieron desde la Comisión Europea. El pacto entrará en vigor este mismo miércoles.
Después de la rúbrica y ante los periodistas en Bruselas, Albares celebró sin duda el pacto. «Este acuerdo garantiza, para siempre, la libertad de circulación de personas y de mercancías, evita distorsiones del pasado en materias como la de fiscalidad o la de medio ambiente, trae una nueva conectividad al campo de Gibraltar con esa gestión conjunta del aeropuerto, y abre toda una nueva senda de oportunidades, permite al campo de Gibraltar dar un salto, un salto hacia adelante en un futuro prometedor», expuso, y agradeció el trabajo de todas las partes implicadas en el acuerdo.
«Este acuerdo, que por fin es una realidad, es un éxito, un éxito para el campo de Gibraltar, un éxito para Andalucía, un éxito para España y un éxito para Europa«, sostuvo, al tiempo que confirmó su presencia este miércoles junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un acto para la caída de la Verja. «Será un momento de felicidad», expresó Albares.
Cree además el titular de la diplomacia española que el acuerdo es una referencia tal como está el mundo actualmente. «En estos momentos de cambio, en estos momentos tan complejos en el mundo, en estos momentos donde parece que el conflicto, la fuerza, en muchas ocasiones, incluso la guerra, es la única forma de alcanzar objetivos de política exterior, hemos demostrado que la política exterior de España se ocupa de los intereses concretos de nuestros ciudadanos, como es el caso de los 300.000 andaluces del campo de Gibraltar, y que la cooperación es más poderosa que la confrontación», resumió. «Dejamos atrás nada más y nada menos que tres siglos, tres siglos marcados por la desconfianza y la confrontación».
Asimismo, Albares dejó claro que la posición de España sobre la soberanía de Gibraltar «no cambia ni un ápice», dijo, con este pacto. «Este acuerdo era para resolver problemas concretos de nuestros ciudadanos. Este es un acuerdo que apuesta por la convivencia, y todos los objetivos de España, todos los objetivos de España los hemos cumplido», insistió. «Este era el acuerdo que queríamos, con el que soñábamos, y ya está aquí», terminó el ministro de Exteriores.
El acuerdo estipula la eliminación de todas las barreras físicas a la circulación de personas entre Gibraltar y el espacio Schengen. En este sentido, España será responsable de realizar los controles fronterizos en el puerto y el aeropuerto de Gibraltar, actuando como punto de entrada al espacio sin fronteras internas. Esto implica el uso de bases de datos de la Unión y la gestión de visados de corta duración por parte de las autoridades españolas cuando Gibraltar sea el destino principal. Aunque el Reino Unido mantiene la potestad de emitir permisos de residencia, España podrá objetar por motivos de seguridad o salud pública.
Es uno de los elementos más importantes del pacto. En cuanto a los permisos de residencia, las autoridades de Gibraltar son responsables de emitirlos o renovarlos, pero deben notificar previamente a España. Si España presenta una objeción en un plazo de 28 días porque considera que el solicitante es una amenaza para el orden público, la seguridad interna o la salud pública (incluyendo alertas en el Sistema de Información de Schengen), el Reino Unido no emitirá ni renovará dicho permiso. Al mismo tiempo, España también puede solicitar al Reino Unido que retire un permiso de residencia ya concedido si existen motivos de amenaza a la seguridad o al orden público. En ese caso, el Reino Unido debe retirar el permiso sin demora.
El acuerdo, además, da un espacio propio a la situación del tabaco, sobre el que pesará un cooperación mutua para evitar el contrabando -así como de otros productos-. El impuesto especial total sobre los cigarrillos no podrá ser inferior a 115 euros por cada 1.000 unidades, y se fija que la diferencia de precio final por paquete no deberá superar los 0,80 EUR o el 15% respecto a los precios en España.
Para otros productos, como los puros o puritos, el gravamen mínimo será del 15% del precio de venta o 12 euros por cada 1.000 artículos, mientras que el tabaco para liar tendrá un tipo del 50% o 60 euros por kilo. Respecto a las franquicias para viajeros por vía terrestre, se permite la entrada libre de impuestos de hasta 200 cigarrillos (reducido a 80 para trabajadores fronterizos), 100 puritos, 50 puros o 250 gramos de tabaco de fumar. Finalmente, Gibraltar se compromete a implantar un sistema de trazabilidad del tabaco equivalente al de la Unión Europea.
El comercio es otra de las patas del acuerdo, y en ese sentido, dice el texto, se establece una unión aduanera para suprimir los obstáculos al movimiento de mercancías por tierra. España supervisará la integridad del mercado único europeo mediante controles en puestos aduaneros específicos situados en territorio español (Algeciras, la Línea de la Concepción y Sagunto), garantizando que los bienes que entren en la zona cumplan con los estándares sanitarios y de seguridad de la Unión Europea. Al mismo tiempo, se incluye la creación de un organismo independiente en el que España participará activamente para evaluar si los impuestos en Gibraltar generan distorsiones económicas.
