Publicado: julio 9, 2026, 10:29 am
El pleno del Parlamento Europeo ha dado luz verde este jueves a que se pueda avanzar en la creación del euro digital, una iniciativa que ahora mismo pasa ya a la fase de negociación de la Eurocámara con la Comisión Europea y los Estados miembros (que son los colegisladores). Además, los eurodiputados a favor de la medida han reivindicado la misma desde Estrasburgo por ser un paso clave para la autonomía estratégica europea, pues son medidas que permitirán el desarrollo de una alternativa europea a Visa o Mastercard y ayudarán a la UE a deshacerse de la dependencia de Estados Unidos en lo que se refiere a los pagos en línea.
Según lo planteado, no desaparecerán los billetes y las monedas. Ese es uno de los matices más importantes: el dinero efectivo seguirá como hasta ahora y los defensores del euro digital aseguran que sirve para reforzar esa modalidad, sobre todo pensando en las generaciones acostumbradas a no recurrir a la tecnología y también a las dinámicas por ejemplo de las zonas rurales. En la práctica, el euro digital funcionará igual que ahora las tarjetas de crédito o débito de otras entidades; el mecanismo sería el mismo que cuando se paga con tarjeta en un establecimiento.
Además, en el desarrollo del euro digital se prevé incluir también una opción para transferir dinero de dispositivo a dispositivo de manera directa, sin tener que recurrir a vías como Bizum o similares, algo que ya forma parte del día a día de la gente. Esa opción más inmediata, pero sin intermediarios, también se incluye como punto para reforzar la independencia de los europeos a la hora de hacer transferencias de dinero entre empresas o particulares.
«El euro digital expande la libertad de los ciudadanos de poder escoger si quieren pagar con dinero de banca central o comercial en un contexto de digitalización creciente de la economía», explicó a 20minutos el ponente de la medida, Fernando Navarrete, eurodiputado del PP. «Por otro lado, actualmente Europa sufre una sobredependencia de esquemas de tarjetas de terceros países y dado que el euro digital es, además de la versión digital de la moneda única, un medio de pago europeo interoperable que permitirá que soluciones privadas de pago europeas alcancen una dimensión paneuropea, nos proveerá de autonomía estratégica en materia de pagos al tiempo que mejorará la competitividad del sistema de pagos a nivel UE», añadió.
La gran novedad que presenta el euro digital es su versión «sin conexión», pensada para que podamos pagar de dispositivo a dispositivo sin necesidad de tener internet en ese momento. Este sistema está diseñado para seguir funcionando incluso en medio de un apagón digital o un fallo de red, garantizando que el dinero esté siempre disponible y que las transacciones sean tan privadas como cuando entregamos un billete en mano.
Eso sí, esta libertad tiene su letra pequeña: si pierdes el teléfono, pierdes el dinero, exactamente igual que si se te cae la cartera por la calle. Como alternativa para quienes prefieran más seguridad, los legisladores plantean una versión online basada en cuentas y gestionada por el Banco Central Europeo (BCE). Sin embargo, este segundo modelo no llegará de golpe, sino que se guarda como una opción condicional por si el sector privado no logra ofrecer una solución propia que cubra las necesidades de todo el continente.
Navarrete insistió en que «no cambia nada»: la gente podrá seguir pagando en efectivo. «El paquete refuerza el efectivo al tiempo que proporciona un marco legal para la posible emisión del euro digital en el futuro. Antes de la introducción del paquete de la moneda única no existía a nivel europeo una obligación generalizada de aceptación del efectivo. El paquete de la moneda única provee seguridad jurídica al imponer una obligación generalizada a nivel europeo de aceptación del mismo», matiza el eurodiputado.
Faltan todavía algunos pasos… y tiempo para ver el euro digital en funcionamiento. Los cálculos más optimistas apuntan a que las negociaciones entre las instituciones de la UE puedan finalizar a finales de este mismo año, por lo que en el primer semestre de 2027 el paquete ya pueda entrar en vigor, para después entrar en un plazo de adaptación y de puesta en marcha del euro digital en los próximos dos años. De momento, la siguiente parada ya será la negociación interinstitucional.
