Publicado: julio 1, 2026, 8:36 am
En verano, la ducha fría deja de ser un reto y se convierte en un gesto casi de supervivencia: refresca, activa la circulación, espabila la mente y puede ayudar a sentir la piel más tonificada y las piernas más ligeras. Eso sí, mejor con sentido común: poco a poco, sin exagerar y escuchando siempre al cuerpo antes de lanzarse. Leer
