Publicado: junio 26, 2026, 5:19 am
Durante la primera quincena de junio del presente año, la inflación claudicó en la mayoría de las entidades federativas del país, sin embargo, aún sigue elevada en cinco estados: Quintana Roo, Jalisco, San Luis Potosí, Colima y Yucatán, con tasas de crecimiento en sus precios superiores a 4% anual, y por ende, fuera del límite superior de la meta de política monetaria.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) de México aumentó 3.55% a tasa anual en la primera mitad del sexto mes del 2026, hilando seis quincenas con una tendencia desaceleración.
Además, para los precios al consumidor significó la segunda quincena consecutiva dentro del rango objetivo de Banco de México (Banxico), de 3% +/- un punto porcentual.
En este marco, de las 32 entidades mexicanas, 26 se ubicaron dentro de la meta inflacionaria de Banxico, mientras en igual periodo de hace un año fueron solamente cinco.
El estado con la mayor inflación fue Quintana Roo, con una tasa de 5.73% anual en los primeros 15 días de junio; de hecho, fue el único del país que mostró una tendencia ascendente en su nivel de precios respecto a la primera quincena de junio del 2025, cuando se ubicó en 4.06 por ciento.
Las otras entidades con una inflación arriba de 4% fueron Jalisco (4.60%), San Luis Potosí (4.32%), Colima (4.25%) y Yucatán (4.19%); es decir, estos cinco territorios son los que más mermaron el poder adquisitivo de sus hogares.
En tanto, Sinaloa, Puebla, Baja California, Baja California Sur, Tabasco y Tlaxcala exhibieron la inflación anual más baja en México, con una variación de los precios por debajo de 3 por ciento.
Caso especial el de Tlaxcala, que con su inflación anual de 1.61% se posicionó fuera de límite inferior del objetivo del instituto central, siendo en total seis entidades federativas de México que no cumplieron con la política monetaria de Banxico.
En general, lo anterior significa que el objetivo prioritario del banco central, que es procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional con el apoyo de su política monetaria, está cumpliendo su mandato constitucional.
Los motivos
Para Monex, la inflación general se desaceleró por el retroceso del componente no subyacente, ajuste que se explica por el descenso en agropecuarios, pero persisten presiones, debido a que los energéticos y tarifas gubernamentales exhibieron una aceleración.
“Por su parte, la inflación subyacente se mantiene elevada y mostró mayores presiones en el margen, con incrementos quincenales en los rubros de mercancías y servicios, siendo este último componente el que continúa reflejando mayor persistencia inflacionaria”, explica.
Hacia adelante, el grupo financiero prevé que el balance de riesgos para la inflación permanece sesgado al alza. “Por un lado, si bien se han observado avances en las negociaciones del conflicto en Medio Oriente, la incertidumbre asociada aún podría seguir presionando al componente no subyacente, especialmente a través de mayores precios de energéticos y otras materias primas, así como de presiones derivadas de la depreciación cambiaria”.
Asimismo, en el frente interno, “las señales recientes sugieren que las negociaciones del T‑MEC avanzan de manera favorable. Aunque persiste el riesgo de transitar hacia un esquema comercial menos favorable, con revisiones más frecuentes, este escenario ha sido en buena medida descontado por los inversionistas, lo que ha contribuido a mantener acotados los niveles de incertidumbre, favoreciendo una mayor estabilidad cambiaria y, por ende, menores presiones inflacionarias”.
Monex añade que la consolidación fiscal será un elemento clave a monitorear, dadas sus implicaciones sobre la inflación, la actividad económica y el anclaje de las expectativas.
Los genéricos
De las cinco entidades con la mayor inflación anual en la primera mitad de junio, el genérico que más repite entre las alzas de precios más elevadas, fue la papa.
En Quintana Roo, los productos con el incremento anual más elevado en su precio fueron concentrados para refrescos (68.15%), papa (55.13%) y jitomate (54.91%); en Jalisco, papa (78.52%), transporte aéreo (39.04%) y concentrados para refrescos (33.49 por ciento).
Mientras en San Luis Potosí fueron papa (90.05%), jitomate (58.64%) y cilantro (45.31%); en Colima, papa (63.50%), camisas y playeras para niños (46.03%) y jitomate (43.83%), y en Yucatán, jitomate (48.91%), chile serrano (43.87%) y desodorantes personales (32.84 por ciento).
