Publicado: junio 25, 2026, 5:24 am
Una nueva generación de drones ucranianos de medio alcance está golpeando las líneas de suministro rusas, transformando carreteras, vías férreas y puentes en objetivos vulnerables que Moscú tiene dificultades para proteger.
Esta estrategia promovida por el ministro de Defensa de Ucrania, Mykhailo Fedorov, consiste en un bloqueo logístico que está diseñado para desmantelar de forma gradual las capacidades rusas en la retaguardia. Además, desde principios de mayo, analistas militares independientes como Geoconfirmed han localizado cerca de 150 ataques contra vehículos cisterna, vehículos militares y otras infraestructuras de suministro rusas, siendo una cifra que probablemente solo refleja una parte del total.
Pero, ¿qué drones están atacando a Rusia? El diario CNN revela que estos dispositivos ucranianos cuentan con un alcance de entre 50 y 300 kilómetros, pueden obstaculizar la logística del ejército ruso y proporcionan una nueva dimensión de ataque. Entre ellos destacan el FP-2 y el Behemoth, que tiene una velocidad de crucero de 180 kilómetros por hora y puede transportar una ojiva de 70 kilogramos.
El analista francés de fuentes abiertas Clément Molin y el grupo de OSINT Geoconfirmed declara a CNN que, gracias a estos drones, «los ucranianos han obtenido los medios para iniciar una campaña a gran escala con el fin de aislar Crimea de sus principales rutas de suministro y complicar la situación logística de Rusia en todo el frente«.
Ucrania tiene el potencial de neutralizar a Rusia
Según CNN, los objetivos de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania consisten en neutralizar el potencial ofensivo de Rusia, crear problemas logísticos y de suministro, e incluso aniquilar las defensas aéreas rusas para abrir «corredores» para los drones ucranianos de mayor alcance.
Por ahora, los efectos más visibles de esta campaña se concentran en el sur de Ucrania y en Crimea. La carretera que conecta la península con Melitopol —ocupada por Rusia desde los primeros compases de la invasión— está llena de camiones y cisternas calcinados, como muestran diversos vídeos difundidos en las últimas semanas. Además, el tráfico de mercancías a través del puente de Chonhar, el principal corredor terrestre entre Crimea y los territorios ocupados, se ha desplomado un 71 % en apenas dos semanas.
Fedorov describe esta situación como un bloqueo logístico para «destruir sistemáticamente las capacidades rusas» por detrás de las líneas del frente y «privarlas de la capacidad de llevar a cabo operaciones de asalto activas», asegurando que dicha estrategia está funcionando porque Ucrania ha redefinido la profundidad de la «zona de muerte» tras cartografiar cientos de ataques que se extienden hasta 300 kilómetros desde las líneas del frente. Además, CNN añade que algunas carreteras que conectan Rusia con la Ucrania ocupada están ahora cerradas al tráfico militar debido a la amenaza que representan los drones de alcance medio.
Los drones ucranianos incrementan la presión
El Instituto para el Estudio de la Guerra afirma a CNN que «es probable que Ucrania tenga la oportunidad única y con plazos limitados para aprovechar su iniciativa actual mientras las fuerzas rusas siguen siendo vulnerables«.
Por ahora, los drones ucranianos «aumentan la presión sobre las fuerzas rusas, degradan sus capacidades ofensivas y configuran el escenario bélico para futuras operaciones ofensivas», teniendo en cuenta que las fuerzas rusas en el sur de Ucrania ya han perdido terreno debido a la mayor vulnerabilidad de sus líneas de suministro.
