Publicado: junio 9, 2026, 3:24 am
Las primeras semanas de junio son sinónimo de una cosa en Cupertino: la WWDC26 ha llegado. La Worldwide Developers Conference, la conferencia mundial de desarrolladores de Apple, se celebra desde este lunes hasta el próximo viernes. Y hoy tendremos novedades directas desde la sede de la compañía de la manzana a partir de las 19:00 horas en España. Aunque el evento no levanta tanto hype como la keynote de septiembre, en la que cada año conocemos la nueva generación de iPhone y alguna otra sorpresa más, esta cita suele servir como adelanto de aquella otra, pues vemos ‘las tripas’ que llevará el smartphone que todos querrán en unos meses.
En la pasada edición, Apple hizo uno de los mayores rediseños de sistema operativo en toda la historia: iOS 26 aterrizó en septiembre con el iPhone 17 tras haberse presentado en la WWDC de 2025 como ‘Liquid Glass’ y con aspecto renovado. Y no solo cambió la apariencia, ya que los de Cupertino también dieron un giro de guion a la nomenclatura y empezaron a hacer coincidir el año de lanzamiento con el nombre –el anterior sistema operativo fue iOS 18–. Sin embargo, la novedad ha traído reticencias y rechazo entre los ‘applelovers’ y también entre los expertos del sector debido a que sus marcadas transparencias, brillos y desenfoques reducen el contraste visual.
Dos ediciones atrás, lo que captó todas las miradas en la WWDC24 fue Apple Intelligence, el sistema de inteligencia personal integrado con el que la compañía quiere –o quería– competir con ChatGPT de OpenAI o Google Gemini. La idea era que fuera un conjunto de funciones de IA generativa diseñadas para comprender tu contexto personal, redactar y resumir textos y priorizar notificaciones, todo ello procesado directamente en el dispositivo “para garantizar la privacidad”. La realidad es que, dos años más tarde, los usuarios siguen esperando esa prometida revolución sintética.
Y hace tres años, en la WWDC23, el protagonismo se lo llevó el hardware, algo poco habitual en la conferencia de desarrolladores de Cupertino. En aquel evento se presentaron las Apple Vision Pro, las primeras gafas inmersivas de consumo que un fabricante popular y extendido en el mercado puso a la venta. Pronto las redes se llenaron con vídeos de gente con ellas en la calle o en diferentes ocasiones curiosas. Otras marcas reconocidas, como Samsung, siguieron la estela. Pero de nuevo, aquello tampoco cuajó: han pasado de ser presentadas como el futuro de la computación espacial a convertirse en un producto de nicho estancado y su elevado precio (desde 3.499 dólares), la escasez de aplicaciones nativas y la incomodidad por su peso han frenado sus ventas.
¿Y por qué remontarse hasta tres años para hablar de lo que va a ocurrir esta tarde? Porque parece que Apple hace varias ediciones que la WWDC no le sale como espera, al menos no en el largo plazo. El brillo del último iOS no ha logrado deslumbrar tanto como para quitar el foco del hecho de que ni tenemos la IA revolucionaria, ni tenemos el gadget revolucionario. Puede que por este motivo lo que la multinacional presente hoy tiene más que nunca a todo el sector en vilo.
John Ternus ‘in the house’
Muchos periodistas y creadores están en el Apple Park y alrededores para presenciar la keynote inaugural de la WWDC en directo. Y una de las comidillas en todos los rincones es que allí también se encuentra ya John Ternus, el directivo que la firma ha designado ya como sustituto de Tim Cook.
La cita de este junio será especialmente relevante para el que ha sido el CEO de Apple durante quince años, cuando asumió el cargo tras el fallecimiento de Steve Jobs (2011), pues probablemente será la última vez que se suba al escenario del auditorio –el Steve Jobs Theater– para presentar una keynote como consejero delegado antes de que Ternus tome el relevo el próximo 1 de septiembre.
Cook no se marcha del todo –pasará a ser presidente ejecutivo de la compañía–, pero el cambio marca el cierre de una etapa.
Las novedades que se esperan en WWDC26
Esta WWDC26 no es una conferencia cualquiera. Apple no solo tiene que enseñar nuevas funciones para sus sistemas operativos, también necesita reconstruir parte del relato que se le ha ido desgastando en los últimos años. La compañía llega con la presión de demostrar que Apple Intelligence no fue una promesa demasiado grande para una tecnología todavía a medio hacer, que Siri puede volver a ser relevante y que iOS 27 no será solo una actualización de mantenimiento después del terremoto visual que supuso Liquid Glass.
La gran protagonista debería ser, precisamente, Siri. Apple lleva años arrastrando la sensación de que su asistente se ha quedado por detrás de los grandes chatbots generativos y la nueva versión tendría que ser el punto de inflexión: una Siri más conversacional, más útil, capaz de entender mejor el contexto del usuario y de ejecutar acciones dentro de las aplicaciones sin obligar a dar rodeos. Es decir, menos «esto es lo que he encontrado en internet» y más ayuda real dentro del iPhone.
La diferencia es que esta vez no llega sola. La alianza con Google y sus modelos Gemini pueden convertirse en el motor que impulse esa nueva Siri, aunque la compañía lo envuelva bajo la marca Apple Intelligence y bajo su discurso habitual de privacidad.
Además, según adelantó el conocido periodista especializado en Apple de Bloomberg, Mark Gurman, Siri cambiará su aspecto y pasará a estar alojada en la Dynamic Island en lugar de iluminar los bordes del móvil.
Junto a ella llegará iOS 27, previsiblemente acompañado de las nuevas versiones de iPadOS, macOS, watchOS, tvOS y visionOS. Después de un año marcado por el cambio estético, Apple podría apostar ahora por una actualización menos vistosa, pero más importante en el uso diario: mejoras de estabilidad, rendimiento, batería, privacidad y nuevas funciones de inteligencia artificial integradas en el sistema.
La incógnita, como casi siempre en la WWDC, está en el hardware. No es el terreno natural de esta conferencia, pero como decíamos Apple ha usado esta cita en otras ocasiones para enseñar productos importantes. Si hay alguna sorpresa, probablemente será algún guiño a nuevas categorías: gafas inteligentes o accesorios con más sensores.
En cualquier caso, la keynote de este lunes tiene algo de prueba de fuego. Apple llega con deberes pendientes en inteligencia artificial, con un rediseño visual que no ha convencido a todos y con una transición interna que abre una nueva etapa en la compañía. Tim Cook necesita despedirse de las grandes keynotes como CEO con algo más que promesas. Y Apple necesita demostrar que todavía puede marcar el ritmo, no solo seguirlo.
