Publicado: junio 7, 2026, 3:48 pm
Era 4 de junio de 2016, hace 10 años. Con un globo, Garbiñe Muguruza sorprendió a Serena Williams en la pista central de París y conquistó Roland Garros, el primer título de Grand Slam de su carrera. El curso siguiente llegó el segundo y último, Wimbledon.
La española, entonces de 22 años, con solo cuatro de profesional, algo desconcertada por lo inusual de la acción, se echó las manos a la cara de emoción y se tiró al suelo. Había logrado, por fin, el gran éxito de su carrera.
Una década después de aquella tarde histórica y tras dos años de su retiro, Muguruza recuerda en EFE aquel Roland Garros que cambió su carrera profesional de un plumazo.
«Y bueno, llegar a la final y jugar contra Serena Williams era como ‘la final’, ¿no? Mucha gente me decía que estaba loca porque quería jugar la final contra Serena Williams, pero yo sentía que era el partido ideal para una final de Grand Slam, como que valía más si conseguía ganar ese partido. Y recuerdo que jugué muy bien, muy muy bien y que me hice con el trofeo. Fue espectacular», reflexiona.
Aquel título fue un punto de inflexión para ella: «No eran solo sueños inalcanzables. Yo siempre creí que lo podía conseguir y eso plasma y te llevas el trofeo a casa, lo consigues».
La española, nacida en Caracas (Venezuela) hace 32 años, echa la vista atrás: «Echo de menos ciertos momentos. La adrenalina. Salir a una pista central, hacer un buen punto, ganar un partido. Momentos puntuales».
Aun así, explica que «la vida de un atleta profesional es muy dura, son muchas horas, viajando, entrenando, la soledad.. es un deporte individual, pero echo de menos cosas, si. Pero al final me quito el gusanillo estando rodeada de torneos de tenis, dirigiendo torneos de tenis también, siento que no me he ido, que sigo, desde la grada pero sigue en mi ADN».
En aquella final se enfrentó a Serena Williams, quien precisamente vuelve ahora a las pistas a sus 44 años tras ser madre por segunda vez. «Me ha sorprendido bastante. Pero bueno. Ella es muy competitiva y ama el tenis igual que su hermana. Me sorprende pero al mismo tiempo igual no tanto. Verla volver con la capacidad y potencia que tiene. Seguro que mucha gente no va a querer que se le cruce en el cuadro», afirma sobre ello.
En 2024, a los 30 años, puso fin a su aventura en las pistas con dos Grand Slam (Roland Garros y Wimbledon), habiendo sido número uno del mundo, con un título de maestra…
«Muy contenta de mi carrera, he conseguido muchos de mis sueños muy orgullosa del camino recorrido, también de mis inicios, de todo, tanto yo como mi familia. Todos los sacrificios por conseguir tu sueño, nunca decaer y seguir adelante«, reflexiona.
