Publicado: mayo 23, 2026, 11:24 am
Los ciberdelincuentes poseen un gran abanico de posibilidades y recursos para perpetrar estafas, pero el objetivo es el mismo: lograr los datos personales y bancarios de las víctimas. Más allá de técnicas conocidas como el phishing o la suplantación de identidad, existen las aplicaciones falsas que se hacen pasar por herramientas legítimas. Con ellas buscan imitar a plataformas conocidas o utilizan nombres similares a servicios populares para crear confianza en el usuario y que lo instale sin sospechar.
Precisamente, los investigadores de la compañía de ciberseguridad ESET informan de que esto es un problema que está muy presente porque el teléfono móvil es algo fundamental en nuestra vida. Al utilizarlo para casi todo, los delincuentes informáticos han encontrado en las aplicaciones una vía de entrada a los datos de la gente.
Aseguran que las aplicaciones que simulan pertenecer a marcas conocidas generan confianza entre los usuarios, por lo que cada vez es más habitual ver este tipo de campañas mucho más trabajadas. Llegan a un punto en que imitan con gran detalle la apariencia de los servicios legítimos para conseguir información confidencial o infectar el dispositivo con un malware.
A esto hay que sumarle, por mucho que las tiendas oficiales incorporen medidas de seguridad, que ninguna plataforma se libra de riesgos de que una de estas apps fraudulentas aparezca en ellas. Por ello, de cara a identificar este tipo de engaños, desde ESET comparten una serie de recomendaciones para detectar aplicaciones falsas antes de instalarlas.
Cómo saber que un aplicación es falsa
- Revisar el número de descargas: Si una app que debería ser popular tiene pocos usuarios o descargas, suele ser una señal.
- Analizar las reseñas: Si hay mucha crítica negativa como publicidad, que tiene fallos extraños o problemas de seguridad, también son señales de alerta. Además, conviene sospechar de las reseñas demasiado genéricas o repetitivas.
- Prestar atención al diseño de la aplicación: Aunque muchas copien la apariencia de las oficiales, suelen presentar pequeños cambios o errores gráficos que las delatan.
- Confirmar que la app realmente existe: Si tenemos dudas, lo mejor es ir a la web oficial de la empresa y comprobar desde ahí los enlaces legítimos de descarga.
- Revisar el texto y la descripción: Las faltas de ortografía, las traducciones deficientes o las descripciones poco profesionales siguen siendo uno de los indicios más frecuentes en aplicaciones fraudulentas.
- Investigar quién está detrás: Si el creador de la app es desconocido o no tiene historial, conviene extremar las precauciones.
- Prestar atención a los permisos: Por ejemplo, una app de linterna o de calculadora no necesita permiso para acceder a los contactos o gestionar llamadas. Cuando una aplicación pide acceso a funciones que no tienen relación con su propósito, puede existir un riesgo de seguridad.
Cómo evitar descargar una app fraudulenta
Para evitar ser víctima de esto, lo más importante es solo descargar aplicaciones de tiendas oficiales y no a través de enlaces recibidos por correo electrónico, SMS o redes sociales. También mantener actualizado el sistema operativo y las aplicaciones, además de mantener activada la verificación en dos pasos siempre que se pueda.
