Publicado: mayo 23, 2026, 12:24 am
Un estudio liderado por investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) hecho público este viernes ha descubierto un «interruptor» en las mitocondrias, conocidas como las centrales energéticas de las células, que puede abrir nuevas vías para mejorar la inmunoterapia contra el cáncer nuevas vías para potenciar vacunas.
La investigación, publicada en la revista Science Immunology, muestra que el buen funcionamiento de una pieza concreta de las mitocondrias, denominada ‘complejo I mitocondrial’, resulta clave para que las células dendríticas (células del sistema inmunitario) activen con eficacia a los linfocitos T, uno de los principales brazos del sistema inmunitario frente a tumores e infecciones virales.
Las células dendríticas actúan como centinelas del organismo. Detectan amenazas, capturan fragmentos de virus o tumores y los presentan a los linfocitos T para indicarles qué deben atacar. Esa capacidad de «enseñar» al sistema inmune es esencial en muchas estrategias de inmunoterapia, que buscan precisamente reforzar la respuesta del propio organismo contra el cáncer, según explica este estudio.
El trabajo, dirigido por el investigador del CNIC David Sancho, y por Michel Enamorado, del Icahn School of Medicine at Mount Sinai de Nueva York (EEUU), identifica un nuevo punto de control metabólico que condiciona la eficacia de esa activación inmunitaria.
«Hemos descubierto que el ‘complejo I mitocondria’ actúa como un auténtico interruptor metabólico. Sin su correcto funcionamiento, las células dendríticas pierden gran parte de su capacidad de activar a los linfocitos T para combatir amenazas como tumores o virus», explicó Sancho.
El hallazgo es relevante para la inmunoterapia porque muestra que la respuesta antitumoral no depende solo de los linfocitos T, sino también del estado metabólico de las células dendríticas que los activan. En determinados contextos, como el microambiente tumoral, la actividad mitocondrial de estas células puede verse alterada, lo que limita su capacidad para poner en marcha una respuesta inmune eficaz contra el cáncer.
Las co-primeras autoras del estudio, Sofía C. Khouili y Elena Priego, ambas del CNIC, destacan que la función del ‘complejo I mitocondrial’ es clave para que las células dendríticas puedan presentar suficiente antígeno a los linfocitos T. Cuando ese mecanismo falla, «la señal que reciben los linfocitos T es más débil y se reduce su capacidad de respuesta frente a tumores o infecciones», detallaron los investigadores.
Según Khouili, «cuando el complejo I funciona peor, las células dendríticas tienen dificultades para presentar suficiente antígeno a los linfocitos T, lo que reduce su activación y su capacidad de respuesta frente a virus o tumores».
Fármacos para restablecer el equilibrio
Priego por su parte subrayó que la clave reside en el desequilibrio entre dos moléculas, NADH y NAD+, que aparece cuando hay deficiencia del complejo I. «Si recuperamos ese equilibrio químico con intervenciones farmacológicas, se restaura la capacidad de las células dendríticas para activar a los linfocitos T frente a infecciones virales o en respuestas antitumorales», señaló.
Los investigadores comprobaron que corregir ese desequilibrio químico interno permite recuperar la función de las células dendríticas y mejorar su capacidad para activar las defensas. Este resultado apunta a una posible vía para reforzar vacunas terapéuticas e inmunoterapias contra el cáncer, aunque los autores sitúan el hallazgo todavía en el terreno de la investigación experimental.
Sancho y Enamorado indicaron que, en ciertos contextos, como el entorno que rodea a los tumores, la función mitocondrial de las células dendríticas puede deteriorarse. Por ello, identificar el ‘complejo I mitocondrial’ como un punto de control clave permite explorar nuevas formas de recuperar la respuesta inmunitaria cuando el tumor consigue debilitarla.
Los autores concluyen que estos resultados «muestran nuevas vías para potenciar vacunas e inmunoterapias», al demostrar que actuar sobre el metabolismo de las células dendríticas puede mejorar su capacidad para activar a los linfocitos T y favorecer respuestas inmunitarias más eficaces frente al cáncer.
El proyecto ha contado con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, a través de la Agencia Estatal de Investigación y el programa NextGenerationEU/PRTR de la Unión Europea; la Comunidad de Madrid; la Asociación Española Contra el Cáncer; Worldwide Cancer Research; la Fundación CRIS contra el Cáncer y la Fundación la Caixa.
