Publicado: mayo 18, 2026, 9:24 pm
Hace unos días, Figure AI convirtió una tarea aparentemente aburrida (colocar paquetes en una cinta transportadora) en una retransmisión seguida por miles de personas. Primero iban a ser ocho horas. Luego se alargó a 24. Después, sus robots humanoides Figure 03 siguieron trabajando durante dos días, y ahora, en el momento de escribir este artículo, superan las 120 horas. Es una demostración pública de autonomía que parece pensada para responder a una pregunta muy concreta: ¿están ya los robots preparados para hacer turnos completos como una persona?
Para seguir el juego la compañía dio un paso más. Después de que un usuario de X (Twitter) pidiera ver a un humano haciendo exactamente el mismo trabajo para poder comparar, Brett Adcock, fundador y CEO de Figure AI, recogió el guante: “Me reuní con el equipo. Mañana vamos a enfrentar cara a cara a un humano contra los robots. Vamos a resolver esto de una vez por todas”, escribió en la red social.
La prueba se presentó como un duelo entre varios de estos humanoides (Bob, Gary, Rose, Frak y Jim) y Aime, un trabajador humano que debía realizar la misma tarea que el robot: coger paquetes, identificar el código de barras y colocarlos correctamente sobre la cinta. Tras 10 horas de competición, el marcador dejó una victoria humana, aunque por un margen mínimo.
Según los datos publicados por Adcock, Aime clasificó 12.924 paquetes, con una media de 2,79 segundos por paquete. Los robots llegaron a 12.732 paquetes, con una media de 2,83 segundos por paquete. Es decir, el humano ganó por solo 192 paquetes y por una diferencia de apenas 0,04 segundos por unidad.
Adcock lo resumió con una mezcla de felicitación y advertencia: “Felicidades a Aime. Dijo que su antebrazo izquierdo está básicamente roto”, escribió antes de añadir una frase muy en la línea del momento actual de la robótica y la inteligencia artificial: “Esta es la última vez que un humano ganará jamás”.
La lectura inmediata es sencilla: por ahora, una persona sigue siendo ligeramente más rápida que el robot en esta tarea concreta. Y no es un matiz menor, porque Aime habría ganado incluso con las pausas propias de una jornada humana, como los descansos, la comida o ir al baño.
Pero la otra lectura es quizá más importante. El robot no se cansa, no acumula dolor muscular, no necesita dormir y, en teoría, puede encadenar turnos de forma continua. En una comparación de 10 horas, el humano todavía puede imponerse. En una comparación de varios días, la balanza cambia.
Figure 03 es la tercera generación del humanoide de Figure AI y la compañía lo presenta como un robot de propósito general diseñado para trabajar en entornos humanos. Según la propia empresa, mide unos 1,72 metros, pesa 61 kilos, puede cargar hasta 20 kilos y tiene una autonomía declarada de cinco horas.
La clave no está solo en el cuerpo, sino en el sistema de inteligencia artificial que lo mueve. Figure explica que su plataforma Helix permite al robot interpretar entornos cambiantes, entender instrucciones y realizar tareas físicas a partir de lo que percibe con sus sensores.
La victoria de Aime demuestra que las personas todavía tienen ventaja en coordinación, velocidad y adaptación en trabajos físicos muy concretos. Pero el margen ya es estrecho. Y, como ocurre con casi todas las tecnologías basadas en inteligencia artificial, la versión actual probablemente será la peor que veremos a partir de ahora.
