Publicado: mayo 13, 2026, 3:00 am
Transportar a un familiar con movilidad reducida de forma seguro exige ejecutar una inversión para adaptar el vehículo que puede descuadrar el presupuesto familiar. Para cubrir este tipo de necesidades, tanto la Administración central como las comunidades autónomas disponen de distintas ayudas consistentes en bonificaciones fiscales y subvenciones directas. Estas líneas de financiación están disponibles para familiar que necesiten instalar una rampa, un rebaje de suelo o un asiento que sale del coche para facilitar la transferencia.
Hay distintos modelos y programas en este sentido, y aquí explicamos algunas de las más relevantes y útiles para las familias de personas con movilidad reducida.
IVA reducido al 4%
El beneficio fiscal más atractivo es el del IVA reducido al 4%. Mientras que cualquier español paga un 21% de IVA por un coche, las personas con discapacidad grave o movilidad reducida pagan solo el 4%. No hace falta que la persona con discapacidad sea quien conduzca. Hacienda permite aplicar este IVA si el coche se destina al transporte habitual del familiar. Esto significa que pueden disfrutar de este IVA reducido los hijos, padres o el cónyuge de la persona discapacitada.
Para obtener este beneficio es necesario solicitar el reconocimiento del derecho antes de comprar el coche. Para ello hay que completar el modelo 04 de la AEAT. También es posible comprar el coche pagando el IVA al 21% y reclamar después la devolución de la diferencia, pero el proceso es mucho más largo y difícil.
Obtener este descuento fiscal permite un ahorro más que significativo a la hora de comprar un coche. Por ejemplo, en un coche de 30.000 €, la diferencia entre el 21% y el 4% es de más de 5.000 euros.
Exención de impuestos de matriculación y circulación
Comprar el coche es solo el principio. Los beneficios fiscales continúan durante la vida del vehículo. Las personas con discapacidad reducida están exentas de pagar el impuesto de matriculación, lo que supone un ahorro de entre el 4,75% y el 14,75% del valor del coche según sus emisiones. Lo mismo sucede con el impuesto de circulación. La exención se solicita en el ayuntamiento de residencia habitual aportando el certificado de discapacidad.
Subvenciones para adaptar el coche
La adaptación técnica (instalar una rampa, una plataforma elevadora o mandos al volante) es cara. Existen varías vías para obtener financiación pública y ejecutar estas adaptaciones. Una de ellas son las ayudas de autonomía personal que conceden las comunidades autónomas. Madrid o Galicia han lanzado este año convocatorias que cubren entre 1.000 € y 2.000 € específicamente para la adaptación de vehículos a motor.
Por otro lado, se pueden solicitar al mismo tiempo prestaciones por movilidad y gastos de transporte si se tiene un familiar con un grado de discapacidad del 33% y dificultades de movilidad. En este caso, se trata de un subsidio mensual para compensar estos gastos si no puede usar el transporte público.
De acuerdo a la normativa vigente, es posible solicitar ayuda para la instalación de rampas y plataformas, tanto manuales como eléctricas; para asientos giratorios y salientes, pensados para que la persona pueda pasar de la silla de ruedas al asiento del coche de forma fácil; para grúas capaces de cargar la silla en el maletero; y para sistemas de retención y anclajes especiales.
