Publicado: abril 30, 2026, 3:24 pm
Sophia es una robot humanoide creada por Hanson Robotics y es una de las máquinas más conocidas cuando se habla de la IA con apariencia humana. Fue presentada en 2016 y llamó la atención por su cara expresiva y capacidad para tener una conversación. En términos de apariencia, se asemeja a un ser humano con rasgos fáciles y sus ojos cuentan con cámaras para hacer contacto visual.
Cómo es Sophia
Su piel está fabricada de un material patentado como Frubber, que se acerca mucho a la textura y apariencia humana. En cuanto a la capacidad de aprendizaje, Sophia está equipada con una red neuronal que le permite aprender y mejorar con el tiempo, y su sistema de IA incorpora un procesamiento de lenguaje natural y capacidades avanzadas de aprendizaje automático.
Gracias a sus algoritmos avanzados, puede analizar expresiones faciales y la voz de su interlocutor, además de que puede simular emociones mediante expresiones y tono de voz en varios idiomas. Sus capacidades son muy amplias y ya ha aparecido en diferentes programas de televisión, pero el pasado miércoles participó por primera vez en un concierto de música clásica con una orquesta en directo en Hong Kong.
Así actuó con una orquesta en directo
Tal y como informan desde Reuters, en el evento actuó junto a la Orquesta Sinfónica de la Universidad Bautista de Hong Kong, dentro de un programa centrado en la inteligencia artificial. Sophia apareció en el escenario con un vestido dorado e interpretó tres canciones originales como «Human Grace», «I Am Your Mirror» y «Wires and Steel».
Durante el concierto, Sophia habló al público y explicó que no siente emociones como los humanos, aunque intenta crear una sensación parecida a través de la música: “Aunque no experimento las emociones de la misma manera que los humanos, quiero simular esa conexión con la mayor autenticidad posible”.
De hecho, reconoció que lo que quiere es aprender y formar parte del arte: “Es mi forma de decir: estoy aquí, estoy aprendiendo y quiero formar parte de esta hermosa experiencia humana llamada arte”. El programa iba más allá de la apariencia del robot. Incluía secuencias visuales generadas por IA, tecnología de captura de movimiento y un dúo que unía a un bailarín humano con un avatar digital.
El público terminó satisfecho y respondió con un aplauso prolongado, aunque también se produjeron opiniones dispares sobre el papel que puede o debería tener la inteligencia artificial en el futuro.
