Publicado: abril 21, 2026, 6:23 am
Hay historias en el mundo del motor que parecen sacadas de una novela de misterio. En 1995, cuando Bugatti Automobili SpA y su propietario, Romano Artioli, se declararon en bancarrota, uno de sus últimos EB110 Super Sport recién terminados desapareció sin dejar rastro.
Cuando los bancos comenzaron a reunir los activos de la empresa para saldar las deudas pendientes, aquel vehículo, identificado como el chasis número 021 pintado en el icónico color Blu Bugatti, no figuraba en ningún registro. Uno de los superdeportivos más exuberantes de aquella época se había esfumado…hasta ahora.
Un proyecto roto antes de tiempo
El Bugatti EB110 nació de una de las apuestas más ambiciosas de la industria del automóvil a comienzos de los noventa. Romano Artioli compró los derechos de la marca Bugatti y construyó desde cero una fábrica en Campogalliano, en el Valle del Motor italiano, cerca de Módena.
Allí se fabricaron un total 139 unidades del EB110, entre las cuales se encontraban los 30 ejemplares de su edición limitada Super Sport, la más extrema de la gama.
Entre sus propietarios más célebres aparecen nombres como el de Michael Schumacher, quien celebró su primer Campeonato de Fórmula 1 comprando un EB110 Super Sport de color amarillo brillante en 1994. Precisamente, el coche del Kaiser de la F1 era el chasis número 020, el coche que se fabricó justo antes que la unidad que nos atañe: el Super Sport número 021.

Como tantas veces ha sucedido en la industria automovilística, fabricar uno de los superdeportivos más deseados en los 90 no es de garantía de viabilidad financiera, por lo que la marca Bugatti no resistió la recesión económica de la primera mitad de los noventa.
La empresa se declaró en bancarrota en 1995 y el caos administrativo que siguió propició que el chasis 021 quedara fuera de los registros oficiales. Al haber sido enviado a un proveedor para su homologación, y no haber completado aún su proceso de certificación, el coche desapareció del inventario y, con él, de la historia oficial de la marca. Fue como si la unidad 021 del EB110 Super Sport nunca se hubiera fabricado. Pero sí existía.

El reencuentro con una cápsula del tiempo
El EB110 Super Sport chasis 021 reapareció en 2019 en Múnich (Alemania), llevaba apenas 674 kilómetros en el odómetro.Tras una revisión exhaustiva por un equipo de especialistas en Italia, el Bugatti volvió a exhibirse en público, ya como parte de la colección personal del coleccionista estadounidense J.R. Amantea.
La matrícula con la que llegó al país no dejaba lugar a dudas sobre su historia: «LOSTEBSS», en referencia directa a su largo período de paradero desconocido.

Después de su redescubrimiento, el EB110 Super Sport no volvió a permanecer guardado. Al contrario que había hecho su anterior dueño, Amantea lo llevó a los encuentros de automovilismo más exclusivos del mundo: el evento The Quail, celebrado durante la Monterey Car Week de 2022; y el Amelia Island Concours d’Elegance de 2023. En ambos obtuvo el premio al mejor de su categoría, consolidando su reputación como una de las piezas más extraordinarias del coleccionismo automovilístico.
El coche conserva su pintura original Blu Bugatti y su interior original Grigio Scuro, además de incluir el Certificado de Conformidad de Bugatti, los manuales y las herramientas originales. También lleva la firma de Romano Artioli junto a las tomas de aire laterales. Que un superdeportivo de estas características llegara al año 2025 con menos de 700 kilómetros recorridos y en un estado prácticamente de fábrica no tiene muchos precedentes en el mercado del coleccionismo. Es como si hubiera estado metido en una cápsula del tiempo.
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El EB110 Super Sport es considerado uno de los superdeportivos más avanzados tecnológicamente de su época. Con el motor V12 de 3,5 litros, previo a la llegada del W16 desarrollado por deseo expreso de Ferdinand Piëch y cuatro turbos, tracción integral y chasis monocasco de fibra de carbono, representó un salto técnico enorme para los estándares de principios de los años noventa.
Recientemente, el vehículo Bugatti ha vuelto a dar un nuevo giro en su agitada historia, pasando a formar parte de un lote que se pone a subasta por la casa Mecum en Indianápolis. La casa de subastas ha confirmado que el lote saldrá sin precio de reserva, lo que significa que serán los coleccionistas interesados en esta joya quienes decidirán realmente su precio final.
Tal y como recoge RobbReport, aunque Mecum se niega a ofrecer una estimación oficial, las ventas recientes de superdeportivos equivalentes sugieren que su precio podría situarse entre 2,5 y 3,5 millones de dólares.
Imagen | Mecum Auctions
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La noticia
Un Bugatti EB110 Super Sport de 1995 desapareció del inventario de la marca tras su bancarrota: 24 años después lo han encontrado
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Rubén Andrés
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