Publicado: octubre 11, 2026, 7:13 pm
La misteriosa desaparición de la aviadora estadounidense Amelia Earhart en julio de 1937 cuando intentaba completar un vuelo de circunnavegación del mundo ha dado lugar a décadas de especulaciones sobre su paradero hasta el punto de que a día de hoy continúa siendo una de las grandes incógnitas de la historia reciente de la aviación. Un equipo de investigadores de EEUU intentará arrojar algo de luz en este asunto con una expedición a una isla remota del Pacífico, donde esperan encontrar lo que creen que podrían ser los restos del avión de Earhart.
Este grupo, que pertenece al Archaeological Legacy Institute (ALI) y a la Universidad de Purdue (EEUU), ha zarpado en un buque de la compañía naviera nacional de Kiribati, el ‘Marin Mainiku’, con el objetivo de alcanzar este lunes la isla Nikumaroro, que forma parte de este país insular del Pacífico Central.
Es allí donde esperan localizar lo que han denominado el ‘Objeto Taraia’, una «anomalía visual» situada en la laguna de la isla, tal y como lo describen los investigadores. Dicho objeto, avistado por primera vez en imágenes satelitales de 2020, ha sido captado a lo largo de los últimos años a través de satélites, fotografías aéreas, grabaciones de drones y vídeos de la laguna.
Asimismo, la Universidad de Purdue ha informado de que posteriormente se ha confirmado que este objeto ya era visible en fotografías aéreas de la zona que datan del año 1938.
«Encontrar el avión Electra de Amelia Earhart sería el descubrimiento de toda una vida«, ha manifestado Richard Pettigrew, director del ALI y líder de la expedición, en declaraciones que recoge la BBC.
Para dar la vuelta al mundo, Earhart partió de California (EEUU), atravesó Sudamérica, África y Asia hasta llegar a Papúa Nueva Guinea el 2 de julio de 1937. Desde allí, ella y su copiloto, Fred Noonan, tenían previsto volar a Hawái para posteriormente regresar a California.
Sin embargo, el avión en el que viajaban desapareció sin dejar rastro cuando trataban de llegar a la isla de Howland, no muy lejos de Nikumaroro, para repostar. A partir de aquí, su desaparición dio lugar a un sinfín de teorías, desde que tuvo un accidente por falta de combustible a interferencias y problemas de comunicación.
Según este equipo de investigadores, el objeto que aparece en las imágenes satelitales «tiene el tamaño exacto para corresponder al fuselaje y la cola del Electra«. Además, indican que «parece ser muy reflectante y es probable que sea metálico».
A pesar de las esperanzas puestas en este lugar por parte de este grupo, otros exploradores han mostrado su escepticismo ante lo que se puedan encontrar en esa remota isla del Pacífico. «Me encantaría encontrar ese avión. Pero eso no va a suceder», ha apuntado Ric Gillespie, especialista en la recuperación de restos de aviones históricos, en declaraciones a la agencia Reuters.
En concreto, Gillespie cree que el avión de Earhart probablemente se desintegró y que sus fragmentos fueron arrastrados a las profundidades del Pacífico hace mucho tiempo.
Anteriores intentos de dar con los restos de la aeronave han dado resultados infructuosos, el más reciente en 2024, cuando otro grupo de investigadores anunció que podría haber hallado el avión a unos 4.877 metros de profundidad, cerca de la isla Howland, gracias a imágenes de sonar, y posteriormente se confirmó que era una formación rocosa.
