Publicado: febrero 28, 2025, 5:00 am
Enigmático, influyente y multimillonario. Rahim Al-Hussaini (53) nació en cuna de oro y es el heredero de una dinastía de descendientes del profeta Mahoma que no tiene trono, pero sí mucho poder. Él, quien hasta hace menos de un mes era un príncipe con bajo perfil, tras la muerte de su padre Karim –el 4 de febrero pasado– se convirtió en el Aga Khan V, 50° imán y líder espiritual de 15 millones de musulmanes chií ismaelitas y cabeza de una familia con una fortuna estimada en catorce mil millones de dólares.
Rahim es el segundo de los tres hijos que Karim Al-Hussaini (los otros dos son Zahra y Hussain) tuvo con la inglesa Sally Croker-Poole, una ex modelo de familia rica que había tenido un matrimonio anterior con Lord James Charles Crichton-Stuart, hijo de John Crichton-Stuart, quinto marqués de Bute. Al casarse con Karim –Aga Khan IV–, Sally se convirtió en princesa y adoptó el nombre de Salimah. Rahim tiene un hermano menor, Aly Muhammad, fruto del segundo matrimonio de su padre con la alemana Gabriele Thyssen (quien adoptó el nombre musulmán Inaara).
BILLONARIO Y FILÁNTROPO
El nuevo Aga Khan –que recibió el título como voluntad póstuma de su padre– nació en Ginebra, Suiza, se crio entre esa ciudad y París, y pasa los inviernos en familia esquiando en Saint-Moritz y los veranos en las playas de Cerdeña, donde los Al-Hussaini poseen un exclusivo club náutico, y en las Bahamas, donde tienen una isla privada a la que suelen viajar en alguno de sus jets de lujo.
Si bien la vocación inicial de Rahim era la literatura –carrera de la que se graduó en Brown University, en Estados Unidos–, las obligaciones como mano derecha de su padre lo llevaron a cursar Dirección Empresarial en Barcelona. Al concluir sus estudios, se sumó a la Red de Desarrollo Aga Khan (AKDN), la principal organización filantrópica que tiene la familia, que destina unos mil millones de dólares al año para brindar acceso a la salud, la vivienda y la educación, y a promover el desarrollo de las economías rurales de los ismaelitas en más de 30 países, en especial, India, Afganistán y Pakistán. Según un comunicado de la AKDN, los temas que más involucran a Rahim dentro de la institución son los relacionados con el medioambiente y el cambio climático, que son preocupaciones que tiene en común con el rey Carlos III. Al igual que ocurrió con su madre, la reina Isabel II, el monarca inglés tiene excelentes vínculos con los Al-Hussaini. De hecho, ya le dio a Rahim tratamiento de Su Alteza una vez que fue proclamado Aga Khan.
En 2013, el príncipe heredero se casó con la modelo estadounidense Kendra Spears en una fabulosa boda celebrada en Suiza, en el castillo Bellerive, a orillas del lago Lemán. Ella, la ganadora del concurso Supermodel of the World 2008 e íntima amiga de Naomi Campbell, se convirtió por amor al Islam y, como princesa, adoptó el nombre Salwa Aga Khan. Sin embargo, nunca abandonó su carrera en el modelaje. Tuvieron dos hijos, los príncipes Irfan (9) y Sinan (8), pero el matrimonio duró poco tiempo: se divorciaron en 2022 y desde entonces a Al-Hussaini no se le conoce ninguna relación oficial ni trascendieron detalles de su vida amorosa, aunque es uno de los solteros más codiciados del mundo.