Publicado: junio 19, 2026, 2:14 pm
El verano es la época en la que la piel puede sufrir más problemas por su exposición a los rayos del sol, pero también por el calor, los cambios en las rutinas de cuidados, en la alimentación y el descanso y otros factores, como el cloro de la piscina o la sal del mar. Además de quemaduras y manchas, en estos meses es habitual la deshidratación y una de las consecuencias a medio y largo plazo es el envejecimiento prematuro de la piel. El fotoprotector es el producto indispensable para protegerla, pero los expertos aseguran que prepararla con antelación ayuda a que responda mejor a todos los daños. «Igual que entrenamos el cuerpo antes de una maratón, también nuestra piel responde mejor cuando llegamos al verano con los deberes hechos. Una barrera cutánea más fuerte se enfrenta mejor al estrés oxidativo y al fotoenvejecimiento prematuro», asegura la farmacéutica Lucía Altozano , titular de Skinpharmacy Jorge Juan 34. Según la experta, con la preparación, la piel se inflama menos (otro de los problemas del verano), conserva mejor la hidratación y resiste mejor el efecto nocivo de los rayos UV. Su consejo es apostar por fórmulas ricas en antioxidantes, activos hidratantes y tecnologías que favorezcan la adaptación progresiva de la piel al sol, tanto en cremas como en nutricosmética. «Necesitamos fórmulas capaces de combatir los radicales libres de manera efectiva, además de un extra de hidratación para mantener la piel elástica. Entre los activos más recomendados en este periodo destacan la vitamina C , la niacinamida, los carotenoides, los polifenoles y algunas tecnologías cosméticas recientes, que han sido diseñadas para favorecer una adaptación progresiva y uniforme al sol». Natalia Hougham, fundadora y directora de Novo Clinic , asegura que «preparar la piel para el verano no es solo un tema estético, sino de salud y coherencia. Se trata de reforzarla, equilibrarla y potenciar su calidad desde dentro hacia fuera». Por eso la doctora Amira Chehade, directora médica de la clínica, recomienda «ajustar rutinas y tratamientos para que la piel esté preparada para un entorno más exigente». Uno de los principales errores en verano es mantener protocolos demasiado intensivos o agresivos. En su lugar, recomiendan apostar por fórmulas más ligeras, reforzar la hidratación y priorizar activos que fortalezcan la función barrera de la piel. Uno de los tratamientos más recomendados antes del verano es una limpieza profunda de la piel. Entre las diferentes propuestas de higiene facial en cabina, el Instituto Dra. Natalia Ribé aconseja Hydrafacial . Este protocolo de limpieza, exfoliación e hidratación en una sola sesión, da como resultado una piel más uniforme, luminosa y saludable, sin molestias ni tiempo de recuperación. Se realiza con una tecnología de succión no invasiva, y se puede adaptar a cualquier tipo de piel. Marta Barrero y Elena Ramos, farmacéuticas, expertas en dermocosmética y directoras del centro de belleza The Secret Lab , aconsejan protocolos que trabajen la calidad de la piel a largo plazo reforzando su equilibrio, luminosidad y capacidad de regeneración. Entre ellos eligen su tratamiento Citrus Is What I Need, enfocado a revitalizar la piel y potenciar su luminosidad mediante activos antioxidantes y técnicas de masaje. Además de aportar ese efecto ‘buena cara’ que todo el mundo busca antes del verano, también refuerza la piel frente a las agresiones más habituales de la estación, según explican las expertas. En Novo Clinic proponen Skinreset , un protocolo médico-estético de regeneración cutánea a través del uso del láser. Según explica la doctora Chehade, permite mejorar la calidad de la piel de forma progresiva, estimulando la producción de colágeno y reforzando su estructura sin generar daño térmico innecesario. «Lo realmente relevante no es solo la tecnología, sino cómo se aplica. Trabajamos con parámetros muy controlados que nos permiten estimular la piel sin agredirla , lo que hace posible tratar incluso en épocas de mayor exposición solar con seguridad». El tratamiento se realiza mediante la aplicación controlada de energía láser que actúa en las capas superficiales y medias de la piel, estimulando los procesos naturales de regeneración. A diferencia de los láseres tradicionales más agresivos, trabaja de forma fraccionada y precisa, lo que permite mejorar la textura, la luminosidad y la firmeza sin comprometer la integridad de la piel. La piel del cuerpo , que ha permanecido cubierta todo el invierno, es ahora la gran protagonista, así que también necesita cuidados diarios, como la hidratación y la protección solar. Cristina Galmiche , experta en el cuidado de la piel, propone un protocolo renovador epidérmico . La exfoliación es clave para conseguir un bronceado más uniforme y duradero, pero además, mejora la textura y elasticidad de la piel. El tratamiento tiene una duración de 60 minutos y combina diferentes técnicas para limpiar, remineralizar y reestructurar el tejido cutáneo. Tras exfoliar con sales marinas, se recubre todo el cuerpo con una envoltura rica en minerales y oligoelementos que favorece la eliminación de toxinas y la renovación celular. A continuación, se realiza un masaje manual, reductor y drenante . «El contraste entre las diferentes fases del tratamiento -de la fricción de una potente exfoliación al masaje manual en piernas, abdomen, brazos y espalda, hasta llegar al momento relax y détox gracias a la combinación de activos altamente calmantes y al efecto calor que experimenta nuestro cuerpo-, hace que salgamos del tratamiento con sensación de estar flotando», asegura Cristina Galmiche.
