Publicado: diciembre 25, 2025, 5:30 am
Navidad, luces y pirotecnia van casi de la mano. Los destellos y el ruido de los fuegos artificiales parecen anunciar la llegada de las fiestas, convirtiéndose en un clásico de estas fechas. Pero detrás del espectáculo, la pirotecnia exige responsabilidad, ya que un uso inadecuado, su venta ilegal o un almacenamiento sin medidas de seguridad puede salir muy caro, con multas que alcanzan los 600.000 euros.
Y es que, en España, la pirotecnia no está exenta de reglas. Mucho más allá de la tradición festiva, el uso, la venta y el almacenamiento de artificios pirotécnicos están regulados tanto por normativa estatal como por ordenanzas municipales. Esto significa que encender petardos en plena calle o vender fuegos artificiales sin los permisos correspondientes puede acarrear sanciones económicas e incluso la retirada del material por parte de las autoridades. En lo referente a las infracciones administrativas, la ley contempla desde multas leves hasta sanciones mucho más severas, en función de la gravedad del hecho.
Multas en base a la gravedad de la infracción
A nivel estatal, el Reglamento de artículos pirotécnicos y cartuchería clasifica numerosas conductas como infracciones administrativas. Por ejemplo, fabricar, almacenar, vender o utilizar pirotecnia sin marcado CE o sin la debida documentación puede suponer multas desde unos 300 € hasta más de 30.000 €, además de la posible incautación de los productos e incluso el cierre temporal del establecimiento implicado.
Además de la regulación nacional, muchos ayuntamientos han endurecido sus propias ordenanzas para estas fechas. En localidades como Torremolinos o Cáceres, se han aprobado bandos que prohíben el uso de petardos en espacios públicos o sin autorización municipal, con sanciones que pueden llegar a 1.500 € para particulares que infrinjan estas prohibiciones.
En otros municipios, la venta no autorizada de pirotecnia en comercios se sanciona con multas que oscilan entre 100 € y 3.000 €, y siempre con la posibilidad de que la policía local retire los productos del establecimiento.
Y las cifras pueden ser aún más elevadas en casos graves o reiterados. Aunque menos comunes, las sanciones por la venta ilegal masiva, el almacenamiento irregular en grandes cantidades o la fabricación sin control pueden alcanzar importes muy superiores a los habituales, incluso hasta el entorno de 600.000 € en supuestos calificados como muy graves, según recuerda la última campaña informativa de las fuerzas de seguridad para estas navidades. Este tipo de multas buscan disuadir prácticas peligrosas que ponen en riesgo tanto a personas como a bienes.
