Publicado: octubre 28, 2026, 4:43 pm
El juez federal estadounidense Alvin K. Hellerstein, encargado del proceso judicial contra el depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, ha fallecido este miércoles a los 92 años por causas naturales, según han confirmado fuentes judiciales a medios estadounidenses.
Su fallecimiento ha sido confirmado por Edward Friedland, director ejecutivo del Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde Hellerstein ejerció durante casi tres décadas. El magistrado, nombrado por el expresidente Bill Clinton en 1998, estaba al frente de uno de los casos de mayor repercusión internacional de los últimos años: el proceso por narcotráfico, narcoterrorismo y otros delitos contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
De hecho, apenas dos semanas antes de su muerte, Hellerstein había presidido una audiencia en Manhattan en la que ambos comparecieron para responder a nuevas acusaciones de conspiración para cometer torturas, incorporadas al procedimiento por la Fiscalía estadounidense.
El caso comenzó en 2020, cuando la Justicia de Estados Unidos presentó cargos federales contra Maduro, aunque no fue hasta enero de 2026 cuando el exmandatario y su esposa fueron capturados durante una operación militar estadounidense en Caracas y trasladados a Nueva York.
Ambos se han declarado inocentes de las acusaciones que pesan sobre ellos. El juicio está previsto para junio de 2027 y, tras el fallecimiento de Hellerstein, un nuevo magistrado será designado mediante un procedimiento de asignación aleatoria para hacerse cargo del proceso y de los demás asuntos que tenía pendientes.
¿Quién era Alvin Hellerstein?
Hellerstein desarrolló buena parte de su carrera en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, una de las jurisdicciones más relevantes de Estados Unidos, donde se tramitan algunos de los procedimientos penales y civiles de mayor impacto nacional e internacional.
Antes de incorporarse a la judicatura federal en 1998, ejerció como abogado en Manhattan y sirvió en el cuerpo jurídico del Ejército estadounidense. En 2011 pasó a la categoría de juez sénior, aunque continuó desempeñando funciones judiciales y haciéndose cargo de procedimientos de gran complejidad.
Entre los casos más destacados de su trayectoria figuran los litigios civiles derivados de los atentados del 11 de septiembre de 2001, en los que supervisó durante años demandas relacionadas con fallecimientos, lesiones y daños materiales provocados por los ataques contra las Torres Gemelas.
También intervino en litigios relacionados con las prácticas de detención e interrogatorio de la CIA. Entre ellos, procedimientos impulsados por organizaciones de derechos civiles que reclamaban la publicación de documentos sobre el trato a prisioneros bajo custodia estadounidense y las técnicas de interrogatorio utilizadas por las autoridades.
Otro de los asuntos que pasó por su tribunal fue una demanda civil contra Harvey Weinstein, el productor de Hollywood acusado de numerosos abusos y agresiones sexuales, cuyas denuncias contribuyeron al nacimiento del movimiento Me Too.
En abril de 2019, Hellerstein desestimó 17 de las 18 reclamaciones de una demanda colectiva presentada contra Weinstein y varias empresas y personas de su entorno. Sin embargo, permitió que siguiera adelante una reclamación contra el productor basada en la legislación federal contra el tráfico sexual.
El magistrado también protagonizó varias decisiones de gran repercusión política relacionadas con el presidente estadounidense, Donald Trump. En agosto de 2026 rechazó nuevamente su intento de trasladar a la jurisdicción federal el caso por los pagos para silenciar a la actriz porno Stormy Daniels, con el objetivo de conseguir la anulación de su condena alegando inmunidad presidencial.
No fue su único enfrentamiento judicial con decisiones de la Administración Trump. En 2025 también limitó la aplicación de una ley del siglo XVIII que el Gobierno había invocado para acelerar las deportaciones de migrantes venezolanos acusados de pertenecer a organizaciones criminales.
Anteriormente, en 2020, ordenó la puesta en libertad de Michael Cohen, exabogado personal de Trump, al considerar que las autoridades habían actuado de forma represiva al revocar su arresto domiciliario por sus planes de publicar un libro sobre el entonces presidente.
Conocido en el ámbito jurídico por su independencia y la disciplina que imponía en sus salas, Hellerstein continuó trabajando hasta sus últimos días. Su fallecimiento deja pendiente el relevo al frente del proceso contra Maduro y pone fin a una trayectoria judicial marcada por algunos de los acontecimientos políticos y judiciales más importantes de Estados Unidos en las últimas décadas.
