Publicado: agosto 20, 2026, 4:13 pm
La caída de la natalidad en la Argentina no responde únicamente a un cambio en los deseos de las personas. Un relevamiento realizado en un contexto marcado por el descenso de la fecundidad mostró que una parte importante de la población quisiera tener más hijos, pero posterga o directamente descarta esa posibilidad por razones económicas y laborales.
Así lo explicó Mariana Isasi, jefa de Oficina del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Argentina, durante una entrevista en Aura Stream TN. Según detalló, el 57% de las personas de entre 18 y 45 años quisiera tener más hijos de los que tiene, aunque muchas terminan decidiendo tener menos de los que desean.

“El factor económico es lo más importante. Las personas de 18 a 45 años, el 57% quisiera tener más hijos de los que ya tiene, pero no los tiene principalmente por cuestiones económicas y por la estabilidad laboral”, explicó la especialista.
La tasa de fecundidad cayó un 50% en diez años
El análisis se da en un momento de profundos cambios demográficos en la Argentina. Según señaló Isasi, la tasa de fecundidad llegó a 1,2 hijos por mujer y registró una caída del 50% en los últimos diez años.
Detrás de esa baja hay distintos factores. Por un lado, aparecen las dificultades económicas y la incertidumbre laboral. De acuerdo con las estimaciones mencionadas por la especialista, criar a un hijo requiere alrededor de $700.000 mensuales, aunque el monto puede variar según el lugar de residencia y las condiciones de cada familia.
Pero el dinero no es la única explicación. También cambió la forma en la que muchas mujeres piensan su futuro y el lugar que ocupa la maternidad dentro de sus proyectos personales.
“Las mujeres hemos decidido también y pensado qué queremos hacer y la maternidad no es el único destino”, planteó Isasi. En ese sentido, explicó que la posibilidad de continuar con el desarrollo profesional también influye en la decisión de postergar o reducir la cantidad de hijos.
Cada vez se posterga más la maternidad
Otro de los cambios que atraviesa la población argentina tiene que ver con la edad en la que las mujeres deciden tener su primer hijo. Según explicó la representante del UNFPA, ese momento se fue corriendo paulatinamente y actualmente el promedio llega a los 29 años.
La postergación de la maternidad también puede tener consecuencias sobre la cantidad final de hijos que una persona tiene. Cuanto más se demora esa decisión, menor puede ser el tiempo disponible para concretar el proyecto familiar que originalmente se imaginaba.

Para Isasi, el desafío es analizar este escenario sin plantearlo únicamente como una crisis por la baja de la natalidad. “La propuesta tiene que ver con no pensarlo como una crisis, sino como una oportunidad de qué podemos hacer con esta sociedad que se está gestando”, sostuvo.
Ese cambio demográfico tendrá impacto en distintos ámbitos, desde las escuelas hasta el mercado laboral y los sistemas de cuidado. Por eso, consideró necesario pensar políticas que permitan mejorar las condiciones de vida de las familias.
La especialista mencionó la necesidad de generar inversiones en educación, reducir la mortalidad materna, evitar que los chicos que nacen crezcan en situación de pobreza y garantizar que las familias puedan acceder a trabajos formales y estables.
“Hay que pensar cómo generamos oportunidades para quienes somos y para quienes seremos”, resumió Isasi.
