Publicado: septiembre 19, 2026, 5:57 am
Los rusos acuden a las urnas este fin de semana. Desde este viernes 18 y hasta el domingo 20, Rusia celebra elecciones a la Duma. Son las primeras legislativas desde que el país lanzara su ofensiva contra Ucrania en febrero de 2022 (sí hubo presidenciales en 2024 y Putin resultó reelegido). Lo parecen, pero no son unas elecciones democráticas.
Los votantes van a elegir a los 450 miembros de la la Duma Estatal (cámara baja) para un mandato de cinco años. La mitad de los escaños se asignan mediante un sistema de listas de partidos a nivel nacional, mientras que los otros 225 se deciden por votación en circunscripciones uninominales.
En Rusia, las críticas a la guerra de Ucrania están prohibidas, de modo que no hay partidos de oposición en las papeletas. En ese contexto, los rusos que quieran mostrar su desacuerdo con Putin solo pueden hacer una cosa: votar a un partido que no sea Rusia Unida, la formación del presidente ruso.
La guerra desgasta la popularidad de Putin
La incógnita de los comicios es si el partido oficial del Kremlin conseguirá la mayoría en la Duma, que son 300 escaños. En el parlamento que acaba su mandato Rusia Unida ha tenido 310 de los asientos. Una encuesta de VTSIOM (Centro Estatal de Opinión Pública), realizada a finales de agosto, situaba al partido de Putin a la cabeza con un 37% de apoyo entre los encuestados, seguida por el Partido Comunista con un 11,6%. Según compañías demoscópicas independientes, la intención de voto sería de sólo el 20%.
El líder ruso, que cumplirá 74 años en octubre, observa un desplome en sus índices de popularidad. Según VTSIOM, a falta de diez días para la votación la aprobación de Putin era del 67,4%, uno de sus peores resultados desde el comienzo de la guerra. Al comienzo de la guerra, informa EFE, llegó a superar los 80 puntos.
Las elecciones a la Duma van a servir para medir la fortaleza del régimen y su grado de control, en un contexto de tensión provocado por una guerra que va camino de cumplir cinco años. Está por ver si los rusos se han cansado de la guerra, de los crecientes ataques ucranianos y del estancamiento económico. Incluso con el resultado «predefinido», la votación es relevante, señala a AFP el politólogo ruso Nikolai Petrov.
Un país sin oposición
Los partidos no pueden criticar la invasión de Ucrania, pero es el centro del actual momento del país. La guerra se ha cobrado cientos de miles de vidas, ha intensificado la censura interna y ha dejado a Rusia bajo sanciones occidentales sin precedentes. Muchos temen que el Kremlin haga una convocatoria masiva de nuevos soldados tras las votaciones.
La guerra le ha servido a Putin para intensificar la represión. Todos sus rivales están encarcelados, exiliados o muertos, como su principal opositor, Alexéi Navalni, fallecido en 2024 en una cárcel rusa. Yábloko, el único partido antiguerra en activo, tiene prohibido participar en la votación por listas de partidos, según decidió el Tribunal Supremo.
Solo cinco formaciones aparecen en las papeletas nacionales: el gobernante Rusia Unida (ER), el Partido Comunista de la Federación de Rusia (KPRF), Rusia Justa — A Favor de la Verdad (SRZP), el Partido Liberal-Demócrata de Rusia (LDPR) y Gente Nueva (NL). Son los partidos que apoyan la guerra. Los cuatro partidos apoyan a grandes rasgos la guerra y suelen votar junto a Rusia Unida en asuntos clave.
Rusia Unida, Dmitri Medvédev
Es el partido de Putin, que sin embargo no tiene carnet del mismo. Llega a los comicios con el peso de ser la fuerza de gobierno y con la ventaja de presentar continuidad. En una campaña marcada por la seguridad y la economía, el partido busca traducir su control institucional en apoyo territorial y urbano, detalla Política Electoral. Su mensaje apunta a proteger ingresos, sostener el gasto público y mantener el rumbo del Estado en un ciclo electoral donde la gobernabilidad es el argumento principal.
Partido Comunista de la Federación de Rusia (KPRF), Guennadi Ziugánov
Afronta los comicios como una de las fuerzas históricas del sistema político ruso, con una base electoral fiel y un mensaje centrado en Estado social, soberanía y defensa del poder adquisitivo. En el plano nacional, el KPRF intenta ampliar presencia parlamentaria y reforzar su papel como oposición institucional con llegada en regiones industriales, urbanas y de tradición obrera.
Partido Liberal-Demócrata de Rusia (LDPR), Leonid Slutski
Concurre con la intención de reforzar su perfil nacional y atraer al votante que busca una línea firme en seguridad, soberanía y control del Estado. En esta proyección política, el LDPR intenta presentarse como una fuerza útil para el orden interno y la defensa de los intereses rusos en todo el país. Su mensaje intenta combinar crítica social, patriotismo y pragmatismo legislativo.
Rusia Justa — A Favor de la Verdad (SRZP), Serguéi Mirónov
Llega a las elecciones a la Duma con el objetivo de reforzar su papel como fuerza de perfil social y patriótico. En una campaña marcada por la competencia con el bloque gubernamental, la oposición sistémica y las formaciones más pequeñas, SRZP intenta hacerse hueco entre quienes reclaman cambios sin romper la estabilidad institucional. Su mensaje combina defensa del Estado social, sensibilidad hacia las regiones y un discurso de justicia política.
Gente Nueva, Alekséi Necháiev
Se presenta como una fuerza de centro reformista con un discurso de modernización, orden institucional y apertura económica. El partido intenta capitalizar el desgaste de los mensajes más rígidos y la demanda de soluciones prácticas en empleo, vivienda y servicios públicos. Su campaña se apoya en un electorado urbano y activo, sensible a la eficiencia del Estado y a la idea de una Rusia más competitiva. Frente a una elección de alto contenido nacional, Gente Nueva trata de presentarse como reformistas comedidos que no quieren romper el equilibrio político.
Yábloko
Es el único partido opositor legal en Rusia y su lema es ‘Por la paz y libertad’. Aunque el Tribunal Supremo ha prohibido a este partido liberal participar en la votación por listas de partidos, algunos de sus candidatos siguen compitiendo en circunscripciones uninominales al no verse afectados por el fallo. Dado que se considera poco probable que logren algún escaño, los de Yábloko han recomendado a los electores votar con papeletas defectuosas en aquellas circunscripciones donde no haya ninguno de sus candidatos. De ese modo el voto nulo podrá representar la oposición al actual régimen.
La oposición en el exilio: voten pero no a Rusia Unida
«Acudan a votar, no le den el voto a esos ladrones y asesinos, voten contra Rusia Unida. Eso significa votar contra Putin y la guerra», dijo Yulia Naválnaya, viuda del fallecido líder opositor Navalni, en un vídeo en YouTube. La oposición rusa en el exilio se ha aliado para pedir el voto contra Putin y la guerra en Ucrania.
Naválnaya anunció un acuerdo con el activista y popular comentarista Maxim Kats para recomendar a los rusos los candidatos a los que votar con el fin de restar escaños a Rusia Unida, en lo que es conocido como el «voto inteligente». En el vídeo asegura que el 20 de septiembre «hay una oportunidad real de dejar sin mandato a candidatos de Rusia Unida que apoyan la guerra».
Al llamar a apoyar por listas a cualquier formación política que no sea la oficialista, lo que buscan es «un voto de protesta». En cuanto a las circunscripciones (otros 250 escaños), Kats explica que su recomendación es votar a los candidatos de Yábloko donde los haya.
Animan a votar pero con papeleta, porque según la oposición el voto electrónico es sinónimo de fraude. Algunos opositores en el exilio como el ajedrecista Garri Kaspárov han llamado a boicotear las elecciones, que consideran una farsa.
