Publicado: octubre 15, 2026, 7:23 pm
Ni la liposucción ni el aumento de pecho. La cirugía estética más practicada en el mundo es ya la blefaroplastia, la intervención que actúa sobre los párpados. Más de 2,4 millones de estas operaciones fueron realizadas durante 2025, según los últimos datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS), que sitúan por primera vez esta intervención como la más frecuente tanto entre las mujeres como entre los hombres.
El cambio se produce en un contexto de enorme demanda mundial de medicina y cirugía estética. El informe Global Survey 2025 de ISAPS, publicado el pasado 29 de septiembre, contabiliza cerca de 17,9 millones de procedimientos quirúrgicos y otros 17,3 millones de procedimientos no quirúrgicos realizados por cirujanos plásticos. Entre las operaciones, a la cirugía de párpados le siguen la liposucción, el aumento de pecho, la elevación mamaria y la abdominoplastia.
¿Por qué los párpados han llegado al primer puesto? Una de las claves puede encontrarse en la importancia que tiene la zona que rodea los ojos en la percepción del envejecimiento. «La mirada tiene un papel fundamental en cómo percibimos el envejecimiento de una persona. Los cambios en los párpados pueden transmitir una apariencia de mayor edad o cansancio, incluso cuando el resto del rostro presenta menos signos de envejecimiento», explica el doctor Juan Carlos Sánchez España, director científico del Barcelona Facial Anatomy Lab – Oculoplastic Surgical Skills Edition 2026 (BFAL 2026).
¿Cuántos años aparentan?
Existe investigación científica que ha intentado medir precisamente ese efecto. Un estudio publicado en 2024 en el Korean Journal of Ophthalmology mostró fotografías anteriores y posteriores a una blefaroplastia superior de 12 mujeres a 203 observadores que desconocían el objetivo de la investigación. Antes de la operación, los participantes les atribuyeron una edad media de 51,75 años; después, 42,10 años. Es decir, una diferencia de 9,65 años en la edad percibida. Los observadores también puntuaron más favorablemente el atractivo, la apariencia saludable y el éxito percibido después de la intervención.
Esto no significa que una blefaroplastia rejuvenezca biológicamente casi diez años ni que ese resultado pueda extrapolarse a cualquier persona. El estudio midió la percepción de un grupo de observadores sobre fotografías de solo 12 pacientes y no un cambio en la edad biológica. Sus propios autores concluyen que la blefaroplastia superior tuvo un «impacto positivo» sobre la edad, el atractivo, el éxito y la salud percibidos en las imágenes evaluadas.
El envejecimiento de los párpados tampoco se manifiesta exactamente igual en hombres y mujeres. Una investigación publicada en JAMA Dermatology analizó fotografías de 5.578 participantes del Rotterdam Study y encontró que la dermatochalasis —el exceso o caída de la piel del párpado— moderada o grave tenía una prevalencia estimada del 19% entre los hombres y del 14,4% entre las mujeres. Además del sexo masculino, el estudio identificó la edad, una piel más clara y un mayor índice de masa corporal como factores asociados, mientras que el tabaquismo presentó una asociación en el límite de la significación estadística.
«Los hombres y las mujeres presentan diferencias en la posición de las cejas, la anatomía de los párpados y la evolución de los tejidos con la edad», explica Sánchez España. El especialista insiste en que el objetivo quirúrgico no consiste únicamente en retirar tejido: «No se trata simplemente de eliminar piel o grasa, sino de respetar la anatomía, la función de los párpados y la expresión individual de la mirada».
La blefaroplastia puede tener una finalidad estética, pero los problemas de los párpados no siempre son exclusivamente cosméticos. Una caída importante de la piel puede llegar a afectar al campo visual y producir irritación ocular o palpebral. Precisamente por la proximidad del ojo y por la función que desempeñan los párpados, la cirugía oculoplástica engloba procedimientos estéticos, funcionales y reconstructivos sobre los párpados, la órbita y las estructuras próximas al ojo.
El auge mundial de estas intervenciones es uno de los asuntos que se aborda los días 15 y 16 de octubre en Barcelona durante el BFAL 2026, un encuentro dirigido a médicos especialistas y residentes que incluye formación práctica en anatomía y técnicas quirúrgicas de la región periocular. El curso, organizado por FADIPAR Academy y avalado por la Sociedad Española de Cirugía Plástica Facial, está dirigido científicamente por Sánchez España.
Los datos internacionales muestran, en cualquier caso, hasta qué punto ha cambiado el mapa de la cirugía estética. ISAPS señala que los procedimientos quirúrgicos de cara y cabeza superaron los 7,6 millones en 2025, un 3,2% más que el año anterior. Dentro de ellos, las más de 2,4 millones de cirugías de párpados han colocado a la blefaroplastia en una posición inédita: es ya la operación estética más practicada del mundo independientemente de si se analizan conjuntamente los pacientes o se separan por sexo.
