Publicado: abril 9, 2026, 5:26 pm
El cara a cara que nunca fue entre Amador Mohedano y la vedette valenciana Kelly Mor en Sanlúcar de Barrameda terminó sin acuerdo, sin acercamiento y con billete directo a los tribunales.
El acto de conciliación, una oportunidad para limar asperezas y evitar el litigio, se quedó en un intento fallido. El origen del desencuentro se remonta a unas declaraciones realizadas años atrás por Mohedano, en las que calificaba su relación con Mor como un supuesto montaje. Unas palabras que ella considera un ataque frontal a su honor y a su reputación profesional, motivo por el cual reclamaba una rectificación pública acompañada de una compensación económica de 10.000 euros.
Pero no hubo margen para el entendimiento. Él no aceptó ninguna de las condiciones y, según la versión de ella, tampoco mostró demasiadas ganas de negociar.
Kelly Mor prefirió mantenerse al margen de la cita y delegó la asistencia en su representante, aunque no tardó en hacerse oír. A través de El tiempo justo, dejó clara su postura. «No hay conciliación, no ha querido«, apuntó.
«Por lo que yo tengo entendido, él esperaba encontrarme ahí y pedirme un pequeñito perdón, pero en la intimidad«, explicó antes de asegurar que ese gesto, de haberse producido, le habría sabido a poco: «Ha tenido mucho tiempo para reflexionar, para haberme llamado… «.
A su juicio, la solución exigía algo más que una disculpa en privado. Tal como expuso en el programa, considera que el daño fue público y, por tanto, la reparación debía estar a la misma altura: «Si el hubiese hecho lo que yo quiero para limpiar mi imagen y la de mi profesión, se podría haber arreglado».
Sin embargo, la percepción que le dejó la actitud de Mohedano durante el acto dista mucho de esa hipotética voluntad pacificadora. «Con esta prepotencia, de que él llega ahí pensando que lo va a solucionar sin que medien jueces y que me va a convencer… pues no», zanjó.
