Publicado: julio 18, 2026, 7:03 pm
Inglaterra derrotó este sábado a Francia en la final de consolación del Mundial 2026 para asegurar el tercer puesto. El encuentro, que fue de una intensidad defensiva bastante baja, se decantó para los británicos por 4-6, incluido un hat-trick de Bukayo Saka para los Three Lions y un doblete de Kylian Mbappé, centrado en la Bota de Oro y en el récord de anotación histórico, que por el momento recupera adelantando a Leo Messi.
La primera cara del partido mostró a una Inglaterra totalmente superior a la que le bastaban dos pases seguidos para explotar la espalda de los centrales, mientras Francia permanecía estática esperando a que pasasen los minutos.
Aprovechando la pasividad francesa, Declan Rice abrió el marcador a los tres minutos de encuentro con un disparo desde fuera del área, y un cuarto de hora después Ezri Konsa remató un saque de esquina que supuso el 0 a 2.
Aunque Francia también generó peligro, sobre todo a través de un Mbappé que era buscado por sus compañeros, los goles solo cayeron del lado inglés en la primera mitad. Saka, con un doblete, puso el 0 a 4 al descanso.
La cara de Didier Deschamps, que este sábado puso fin de la forma más amarga a su etapa al frente de Francia, era un poema, y espabiló a los suyos dando entrada a Ousmane Dembélé y Bradley Barcola, además de retocar la zaga.
Los cambios cambiaron radicalmente el partido, que se convirtió en un monólogo francés. La combinación de Mbappé, Olise, Dembélé y Barcola en ataque desarboló la defensa inglesa, y los tres tantos se quedaron cortos.
Mbappé, por partida doble, y Barcola, asistido por el del Real Madrid, pusieron el 3 a 4, y solo la falta de efectividad de Olise, que desaprovechó dos claras ocasiones dentro del área para empatar, concedieron a Inglaterra el bronce. El extremo del Bayern Munich sí estuvo más acertado como creador, y repartió su sexta y su séptima asistencia del torneo, superando un récord de Pelé.
El asedio francés era completo, y cuando parecía que el empate estaba por llegar Saka completó el ‘hat-trick’ de penalti y puso fin a las esperanzas de prórroga del público, que pedía entre gritos «un gol más» de Francia para alcanzar el tiempo extra.
El correcalles, no obstante, continuó hasta el silbato final. Dembélé y Jude Bellingham -que entró como suplente- intercambiaron goles en el descanso para cerrar el primer partido con diez goles o más desde España 1982.
