Publicado: noviembre 7, 2026, 5:48 am
Aeropuertos de Europa han vuelto a registrar este viernes amenazas de bomba. Este jueves, al menos 25 vuelos en el continente se vieron afectados por este tipo de incidente. Supuestamente, detrás de las amenazas de bomba está la organización ‘Estado Masculino’.
«Nosotros, combatientes del ‘Estado Masculino’ (Male State), dejaremos una huella en la historia con nuestras acciones de hoy», decía el correo electrónico recibido el jueves por varios aeropuertos, entre ellos los de Italia. El mensaje amenazaba con «teñir los cielos de rojo» mediante la detonación de los explosivos.
Aún no se ha confirmado si el grupo autor de las amenazas forma parte de un movimiento que lleva el mismo nombre surgido en Rusia. En 2016, el ruso Vladislav Pozdniakov fundó el ‘Estado Masculino’, un grupo misógino creado como comunidad cerrada en las redes sociales. Comenzó como un grupo en Vkontakte, la versión rusa de Facebook. Hoy podría haber desaparecido o, según otras fuentes, llamarse Male Legion.
Antifeminista, antiucraniano y antisemita
Entre sus principios fundamentales figuran el nacionalismo y la supremacía blanca, además de una férrea oposición al feminismo y a los derechos de las personas homosexuales. Los expertos afirman que, en los últimos años, a la misoginia han sumado el antisemitismo y la oposición al gobierno de Ucrania entre los ideales de su movimiento.
De modo que Estado Masculino es antifeminista, antiucraniano y antisemita y funciona desde la amenaza. A modo de ejemplo, informa Newsweek, una cadena rusa de sushi fue blanco de sus ataques en internet por lanzar un anuncio en el que aparecía un hombre negro rodeado de tres mujeres de origen eslavo.
Según medios rusos, Pozdniakov fue condenado a dos años de libertad condicional en 2018 por incitar al odio contra las mujeres. La fiscalía rusa sostuvo que ‘Estado Masculino’ había acosado implacablemente a mujeres y personas homosexuales en internet. Sin embargo, la sentencia fue anulada unos tres meses después, cuando Rusia modificó sus leyes sobre extremismo.
El movimiento cobró gran notoriedad después de que Pozdniakov y sus colaboradores arremetieran contra mujeres que fueron vistas en público con extranjeros (especialmente personas no blancas) durante la Copa Mundial de Fútbol de 2018, celebrada en Rusia. Para 2019, ‘Estado Masculino’ contaba con más de 155.000 miembros, según la agencia de noticias rusa Interfax. Si bien la mayoría son hombres jóvenes, algunas mujeres se han unido al grupo.
Elemento central de la manosfera rusa
En un análisis publicado en 2024, el neerlandés International Centre for Counter-Terrorism (ICCT), consideraba que el grupo se había convertido en un elemento central de la manosfera rusa. Según los analistas, muchos de los miembros del grupo se han esforzado por distanciarse de la comunidad incel (célibe involuntario) que culpa a las mujeres de su incapacidad para encontrar parejas o tener relaciones sexuales.
En otoño de 2021, un tribunal de la región rusa de Nizhni Nóvgorod prohibió ‘Estado Masculino’, calificándo al grupo de movimiento extremista. Sus actividades fueron prohibidas en territorio ruso, tras lo que fueron bloqueados sus canales en Telegram y YouTube.
Sin embargo, tras la invasión rusa de Ucrania en 2022 —unos meses después de la sentencia judicial—, sus miembros se convirtieron en fervientes defensores de la guerra impulsada por Vladímir Putin. Antes del conflicto, el movimiento había sido muy crítico con el presidente ruso.
¿’Estado Masculino’ es hoy la ‘Legión Masculina’?
El líder del grupo mantiene un canal personal que lleva su nombre (Pozdniakov 3.0) en el que el jueves colgó varios vídeos y materiales, informa Efe. Precisamente, en uno de ellos publicó su respuesta a las preguntas que le hizo un periodista de BBC en su versión rusa y en la que afirma: «Hace muchos años que (‘Estado Masculino’) ya no existe«.
Tal vez Pozdniakov se refiera a que, según algunas fuentes, hoy se llaman ‘Legión Masculina’ (Male Legion) y se han centrado en apoyar la invasión de Ucrania. «El grupo no pretende reclutar a nadie para combatir en Ucrania, funciona, no obstante, como un potente canal para la difusión y consolidación de ideas extremistas«, según sostiene Anna Kruglova, del ICCT. El grupo también comparte noticias provenientes, en muchos casos, de fuentes de inteligencia.
Según Kruglova, «esta ‘reconfiguración’ ideológica parece haber dado buenos resultados al movimiento, ya que le ha permitido recuperar su base de apoyo, captar nuevos seguidores y, al mismo tiempo, eludir los bloqueos». La experta considera que el grupo «no solo constituye un caso peligroso de un movimiento que promueve activamente la guerra en Ucrania, sino que también ilustra la capacidad de los grupos extremistas para adaptarse y modificar sus ideologías en aras de su propia supervivencia».
