Publicado: junio 22, 2026, 8:57 pm
Sueña muy grande el Valencia Basket porque se lo puede permitir. Porque ese sueño de ser campeón de Liga por segunda vez en su historia está más cerca. Porque este lunes asaltó el Palau Blaugrana (80-88), liderado por un Montero estelar que firmó 29 puntos, para recuperar el factor cancha y ponerse 2-1 en la serie. El Barça amagó con otra remontada, pero se quedó a medias y no pudo impedir que ya solo un triunfo separe del título a los de Pedro Martínez.
Los taronja jugaron un gran baloncesto al son del base dominicano Jean Montero, autor de 29 puntos y cada vez más cercano al ‘MVP’, y llegaron a ganar de +18 al final del tercer cuarto. El Barça neutralizó esa desventaja, luchando con todo e inspirados por la garra de Tornike Shengelia y los puntos de Darío Brizuela, pero fue llegar al empate y el Barça desconectó, con un doloroso 0-8 de parcial con el que los valencianistas pusieron el 2-1 a su favor en esta trepidante final.
Después del 1-1 del Roig Arena, la serie aterrizó en el Palau con sensación de cambio constante y volvió a ofrecer otro partido distinto. Esta vez no hubo intercambio salvaje de canastas ni remontada milagrosa, aunque los culés la rozaron. Hubo control valencianista, paciencia para soportar el empuje local y un líder absoluto que manejó el ritmo del encuentro casi a voluntad.
Montero volvió a ser el jugador que decide partidos grandes. El dominicano dirigió, anotó y castigó cada error defensivo del Barça, especialmente en un tercer cuarto devastador. Y cuando el Barça amagó con darle la vuelta al partido en el último periodo, el base volvió a aparecer para devolver el orden al Valencia. A su lado crecieron también Braxton Key, incansable en ambos lados de la pista y decisivo en momentos clave, y un Sergio de Larrea que volvió a asumir responsabilidad sin complejos.
El arranque fue equilibrado y con intercambio de golpes. Tornike Shengelia, de largo el mejor blaugrana con 25 puntos, sostuvo pronto al Barça con actividad constante cerca del aro y desde el perímetro y Satoransky dio incluso una pequeña ventaja a los locales. Pero el Valencia ya dejaba señales de que encontraba mejores tiros y que su circulación empezaba a castigar la defensa blaugrana.
El partido cambió de tono en el segundo cuarto. Con el Barça acumulando errores y pérdidas, Valencia enlazó un parcial de 0-12 impulsado por De Larrea y Montero para abrir la primera brecha seria de la noche. Laprovittola trató de despertar a los locales con un triple y Punter encontró algún punto aislado, pero seguía faltando continuidad. Shengelia y Vesely mantuvieron con vida al Barça y un arreón final permitió cerrar el descanso con un peligroso pero todavía asumible 36-40.
Sin embargo, el tercer cuarto fue una exhibición valencianista. Montero entró en combustión y el Valencia empezó a castigar desde todos los ángulos. Taylor encontró espacios, Key dominó situaciones físicas y De Larrea volvió a castigar desde fuera mientras el Barça veía cómo el partido se le escapaba. El dominicano enlazó ocho puntos seguidos y cerró el cuarto con un triple liberado que disparó la diferencia hasta el +18 y silenció por completo el Palau Blaugrana.
El conjunto de Xavi Pascual, eso sí, no dejó de pelear desde un tiempo muerto del técnico de Gavà al final del tercer cuarto. Brizuela encendió al equipo, Parra apareció con un triple importante y Shengelia se puso el mono de trabajo para liderar una reacción enorme. El Barça pasó del -18 al empate (73-73) con un parcial de 16-2 y por momentos pareció que iba a repetir una de esas remontadas imposibles que ya había construido en estos playoff.
Pero cuando más sufría el Valencia apareció su madurez competitiva. Un triple de Badio —sus primeros puntos del partido— cortó el impulso local, Montero sumó desde el tiro libre y después volvió a asumir responsabilidades para atacar a Shengelia y devolver la calma visitante. Costello y De Larrea ayudaron a cerrar el encuentro y Key terminó de sellarlo desde la línea de personal.
En el lado blaugrana quedó una sensación amarga. Shengelia firmó una actuación gigantesca y Brizuela fue el principal agitador desde el banquillo, pero el equipo echó mucho de menos a sus referentes exteriores. Will Clyburn volvió a quedarse muy lejos del impacto del primer partido y apenas sumó seis puntos, mientras que Kevin Punter, otro de los nombres llamados a marcar diferencias, terminó con solo cinco. Demasiado poco para sostener una remontada de ese calibre.
La final queda ahora en manos del Valencia Basket. Los de Pedro Martínez tendrán este miércoles la primera oportunidad de proclamarse campeones de la Liga Endesa y conquistar el segundo título de su historia. El Barça, contra las cuerdas, necesitará recuperar pegada y encontrar respuestas ofensivas si quiere volver al Roig Arena y mantener vivo el sueño del último baile de Xavi Pascual y Jan Vesely.
