Publicado: mayo 27, 2026, 6:13 pm
El Ministerio de Capital Humano dictó este miércoles la conciliación obligatoria en el conflicto de los trabajadores aceiteros con las empresas del sector y el gremio deberá suspender el paro durante los 15 días que se extienda la decisión del Gobierno. La medida de fuerza había sido anunciada por tiempo indeterminado y complicaba el flujo de las exportaciones en plena cosecha con impacto directo en el ingreso de dólares para la economía.
La medida la tomó la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA). Es en reclamo de aumentos salariales que lleven el piso de la actividad a $2,8 millones.
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En ese sentido, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) consideró “desorbitante” al reclamo en paritarias.
Indicaron que “el nuevo pedido salarial del 20% equivaldría a proyectar una inflación anual del 34,6%, mientras que la soja en pesos cayó 9% entre enero y mayo».
El sindicato aceitero había hecho un pronunciamiento contra la intervención judicial de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y llamó al conjunto del movimiento obrero a “avanzar hacia un plan de lucha nacional con un paro por tiempo indeterminado”.
Este miércoles, la federación aceitera y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) San Lorenzo iniciaron una “medida de fuerza conjunta, por mandato otorgado por delegados de base”.
Diijeron que el compromiso asumido en la paritaria del año pasado indicaba que entre el 27 de abril y el 2 de mayo de este año se analizaría la evolución de las variables económicas del país y su impacto en el salario para negociar los aumentos necesarios».
Y cuestionaron que “las patronales obtuvieron una ganancia adicional de US$3740 millones con la enorme reducción de los derechos de exportación» y “no ofrecen ni un peso de aumento para nosotros, los trabajadores, que producimos la ganancia que ellos acumulan”.
CIARA argumentó que “para entender el conflicto, primero hay que mirar los datos. El salario promedio del empleo privado registrado ronda los $1,4 millones, mientras que la categoría inicial aceitera parte de $2,34 millones. Esto implica una diferencia del 67% por encima del promedio privado formal.
Expusieron que “en las categorías superiores, la diferencia llega hasta el 117%, y el salario promedio ponderado del sector aceitero alcanza los $4,9 millones en mayo de 2026.
Consideraron que “la evolución salarial también muestra una diferencia significativa frente a otros indicadores. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026:
• el salario aceitero aumentó 361%
• el IPC subió 299%
• el dólar aumentó 304%
• la soja en pesos subió únicamente 179%
Pusieron en consideración que “al mismo tiempo, la actividad industrial cayó: en el primer trimestre de 2026, la molienda acumulada de soja fue 9% menor que en el mismo período de 2025″.
A la par de ello, contrastaron que “desde enero de 2026, el salario aceitero ya aumentó 13,5%, por encima de la inflación acumulada de 12,3%. Además, se otorgó un anticipo promedio de $600.000 por trabajador para cubrir toda la inflación del primer semestre.
Al respecto, el sindicato señaló que “se desconoce el criterio de negociación bajo el concepto del Salario Mínimo Vital y Móvil, que garantice las 9 necesidades que establece la Constitución y la Ley de Contrato de Trabajo, y quieren utilizar la lógica del índice de inflación del Indec, que ya sabemos que no representa los gastos de una familia trabajadora. Lo que proponen es una trampa y, al mismo tiempo, niegan una historia de paritarias que lleva más de 20 años y que siempre aceptaron”.
El gremio dice que las empresas aceiteras “vuelven, como lo hicieron en 2020, con la idea de acomodar los salarios a la inflación y sostienen que sólo podrá haber aumentos a partir de junio y con el techo impuesto por ellos mismos que estará apretado entre el aumento de 12,7% de principio de año y el IPC anual. Así, las y los aceiteros deberíamos esperar que se liquiden los salarios de junio para recibir un aumento que nunca podrá superar la inflación mensual».
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Ciara advirtió que “cada día de paro significa menos salarios para los trabajadores, con una pérdida estimada de $160.000 por día para cada trabajador. También implica menos ventas de productores, menos viajes de camiones, menos exportaciones, menor ingreso de divisas y menor actividad en toda la cadena agroindustrial”.
Por eso, creen que “este conflicto ya no es salarial: es político, contra la política económica, y termina afectando a una actividad estratégica para el país.
La propuesta de Ciara es “actualizar los salarios sobre la base del Índice de Precios al Consumidor que publica todos los meses el INDEC. Es decir, que ningún salario real pierda contra la inflación”.
Concluyeron que “la Argentina necesita trabajo formal, industria trabajando y reglas que permitan sostener producción, exportaciones y empleo. Paralizar una actividad estratégica no fortalece al país: lo debilita”.
