Publicado: agosto 30, 2025, 8:13 am
El síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) es un importante problema de salud que se caracteriza por una interrupción total o parcial de la respiración en reiteradas ocasiones mientras el afectado duerme. Ahora, investigadores de la Universidad de Flinders en Australia advirtieron que ciertos hábitos que tenemos durante el fin de semana, como trasnochar, beber alcohol y fumar pueden estar detrás de un problema de salud más serio que una simple resaca y al que han bautizado como “apnea social”.
El estudio que se publicó en la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine describe este término como el aumento de la gravedad de la apnea obstructiva del sueño (AOS) durante los fines de semana, provocado por cambios en la rutina y ciertos hábitos como acostarse tarde, beber o alterar el horario de sueño.

En tanto, los investigadores analizaron los datos de más de 70.000 personas de todo el mundo y encontraron un significativo aumento de la gravedad de la AOS los sábados en comparación con los días laborables, mientras que el equipo de la citada universidad acuñó el concepto de apnea social para describir este fenómeno.
Según la doctora Lucía Pinilla, quien fue la autora principal del estudio, el impacto real de la apnea del sueño podría estar subestimado porque la mayoría de las pruebas clínicas se realizan una sola noche, generalmente entre semana, pasando por alto lo que ocurre los fines de semana y este repunte podría aumentar el riesgo de problemas graves como enfermedades cardiovasculares, depresión, demencia, fatiga extrema e, incluso, accidentes de tráfico o laborales.
Qué indicaron los resultados
Los resultados de la investigación revelaron que:
- los participantes tenían un 18% más probabilidades de sufrir apnea moderada o grave los fines de semana en comparación con los miércoles
- dormir 45 minutos o más de lo habitual en fin de semana aumentaba el riesgo de empeorar la apnea en un 47%
- los hombres eran un 21% más propensos a padecerla, frente al 9% en mujeres
- en los menores de 60 años, el riesgo subía un 24%, frente al 7% en mayores de esa edad.
El profesor Danny Eckert, director de FHMRI Sleep Health de la universidad australiana, señaló que es la primera evidencia científica de que la AOS empeora en fin de semana y apunta a factores como el consumo de alcohol, un sueño más ligero o la menor constancia en el uso de terapias para la apnea.

Por otro lado, la estación del año también influye en la gravedad de la apnea y en otra investigación realizada por expertos de la Universidad de Flinders muestra que la gravedad de la apnea también varía con las estaciones: empeora en verano y en invierno entre un 8% y un 19%, respecto a primavera y otoño. El calor nocturno y las alteraciones del sueño en verano, así como los horarios más tardíos y el aumento de la fase REM en invierno parecen estar detrás de este patrón.
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Eckert recomienda mantener un horario de sueño estable durante toda la semana, incluyendo los fines de semana, y procurar dormir entre siete y nueve horas diarias. Además, aconseja respetar una hora fija para levantarse, usar siempre la terapia prescrita para la apnea y acostarse cuando aparezca el sueño.