Publicado: julio 28, 2026, 10:01 am
Aunque aún le «queda mucho camino por recorrer», Adara Molinero está cada vez más cerca de cumplir su deseo de ser madre de nuevo. Esta vez, de la mano de su actual pareja, Vicente Romero, quien hace unas semanas le ayudaba a dar el pistoletazo a su tratamiento de reproducción asistida, administrándole su primera inyección.
Este vídeo, que le valió en redes una oleada de críticas que la acusaban de buscar un supuesto «beneficio económico» embarcándose en esta nueva etapa vital, no impidió a la influencer seguir mostrando con naturalidad cada fase de su proceso. La última de ellas, su operación de extracción de óvulos, que posteriormente dio lugar a «seis embriones».
«Seguimos cruzando los dedos», expresaba la exconcursante de GH VIP tras enseñar los resultados de su prueba médica. Ahora, en esa mezcla de «ilusión» y «miedo», la mallorquina ha decidido abrirse como nunca sobre su proceso de fecundación in vitro, aclarando algunas de las dudas más recurrentes de sus seguidores, incluidas las especulaciones sobre las razones que le habrían llevado a optar por esta alternativa.
«Hay que tener en cuenta que cuando tuve a Martín, que lo tuve de forma natural, me quedé embarazada con 25 años. Ahora tengo 33 años y estoy con una persona completamente diferente», explicaba Adara, evitando dar detalles sobre el origen exacto de las dificultades que la pareja habría encontrado para conseguir el embarazo.
«Hay un problema, ya está. Tenemos que hacerlo por fecundación in vitro, dicho por muchos doctores», aseguró ella. «No sé si os pensáis que a mí me gusta hormonarme hasta las cejas, tener cambios de humor e hincharme como un pelota. Si yo hubiera podido elegirlo, no me habría hormonado y lo hubiese tenido de forma natural», agregó.
En su vídeo, la influencer expuso que llevaban alrededor de «seis meses» intentando quedarse embarazada y, si bien insiste en que es pronto para optar por otras vías, decidió aclarar sus inquietudes en una clínica de fertilidad, donde le confirmaron todas sus sospechas sobre sus dificultades. «Le doy gracias a la vida por tener esa posibilidad», apuntó.
Aunque, por el momento, afirma que «todo va en camino», Molinero tampoco quiso ignorar las críticas que habría recibido por mostrar en redes sociales con naturalidad su proceso de fecundación in vitro antes de concluir su vídeo, ya que «algunos comentarios hacen daño» y le habrían afectado a nivel personal en las últimas semanas.
No obstante, la influencer se reafirmó en su propósito de documentar su experiencia, señalando la importancia de visibilizar y eliminar tabúes sobre este tipo de tratamientos de reproducción asistida. «Sería de ser muy hipócrita subir vídeos de otras cosas como si no estuviese pasando nada en mi día», destacó ella, y añadió: «Es algo que no se puede disimular. Cuento la realidad y tampoco estoy haciendo nada malo».
