Publicado: enero 6, 2026, 4:00 pm
Las redes sociales se llenan de miles de visitas, algunas de ellas virales, que hablan de consejos de salud y bienestar que no siempre tienen el rigor que deberían: rutinas extremas, suplementos alimenticios que obran el milagro y consejos sin base científica que proponen prácticas de autocuidado que, en el mejor de los casos son ineficaces. ¿En el peor? Pueden resultar peligrosos sin la supervisión de un profesional de la salud.
En semejante contexto, tan extendido hoy día, hablamos con la experta Mar Santamaria, responsable de Atención Farmacéutica en PromoFarma by DocMorris, que avanza que «es importante cuidarse, pero muchas de estas tendencias comparten un mismo patrón: son soluciones rápidas, supuestamente naturales y accesibles para todo el mundo, que ignoran la necesidad de personalización, contexto clínico y supervisión sanitaria». Ella misma desmiente 8 de esos bulos que circulan por las redes sociales.
1. La berberina es el nuevo Ozempic para adelgazar sin esfuerzo
Durante todo el año 2025, la berberina (compuesto natural que se encuentra en la raíz y corteza de algunas plantas medicinales) se ha viralizado como un suplemento para perder peso, llegando a etiquetarse en algunas cuentas como el ‘Ozempic natural’.
Santamaria explica que «la berberina es una sustancia que se extrae de plantas y tiene ciertas propiedades digestivas. Hasta cierto punto, es cierto que ejerce un efecto sobre la glicemia (el nivel de azúcar en sangre)… pero no es un medicamento. Ozempic sí, es un medicamento inyectable, con unas indicaciones concretas, con efecto sobre el metabolismo y que debe ser siempre pautado por un especialista».
«Influencers sin formación sanitaria promueven el consumo de suplementos a base de berberina como una alternativa sencilla y sin riesgos a un fármaco recetado, prometiendo pérdida de peso, control del apetito o mejora metabólica. Sin embargo, nada más lejos de la realidad: no es equivalente a ningún medicamento ni debe consumirse sin consejo profesional, pese a la narrativa de resultados espectaculares que circula en redes».
2. El vinagre de manzana en ayunas ayuda a adelgazar y regula el azúcar
El vinagre de manzana es uno de los remedios más recurrentes en TikTok. Se presenta como un suplemento diario capaz de acelerar el metabolismo, quemar grasa o estabilizar los niveles de azúcar en sangre. Abundan los planes de 7, 15 o 30 días que lo sitúan como eje de una supuesta ‘desintoxicación’ del organismo.
Pues bien, la farmacéutica considera que «la realidad es muy distinta, no existe ningún atajo. Un metabolismo sano depende de una alimentación equilibrada, actividad física, descanso y gestión del estrés. Es el conjunto de nuestra alimentación el que determina si nos estamos nutriendo de manera más o menos saludable. Además, el consumo de vinagre en ayunas puede empeorar molestias gástricas».
Santamaria concluye en este caso concreto: «Que no te engañen: un estilo de vida saludable va mucho más allá de un gesto anecdótico. El vinagre en ayunas puede empeorar las molestias gástricas, y no es la panacea. Para mantener un metabolismo sano, necesitamos un plan global: dieta equilibrada (no basada en un único ingrediente o producto) y un estilo de vida activo que incluya ejercicio físico. Huye de recetas fáciles y simples, porque no sirven».
3. El ácido retinoico se puede usar como una crema más
Partimos de la base de que el ácido retinoico «es un medicamento sujeto a prescripción médica, no un cosmético de libre uso. Sin embargo, se ha popularizado en redes como un producto estrella para tratar el acné o el envejecimiento cutáneo, con la premisa de que todo el mundo puede utilizarlo sin contraindicaciones».
A este activo se le ha otorgado un uso irresponsable, «especialmente entre personas jóvenes que lo incorporan a sus rutinas siguiendo tutoriales virales, sin indicación ni seguimiento dermatológico. Como cualquier medicamento —e incluso cualquier rutina cosmética especializada— debe utilizarse siempre bajo supervisión profesional«, advierte la experta.
4. Dormir con la boca sellada con cinta mejora el sueño y afina el rostro
Con respecto a las cuentas que aseguran que si colocamos una cinta de embalar sobre nuestra boca por las noches vamos a mejorar las facciones de nuestra cara, además de dormir mejor, la farmacéutica lo tiene claro. «El llamado ‘mouth taping’ consiste en sellar la boca con cinta adhesiva durante la noche para forzar la respiración nasal. En redes se le atribuyen falsos beneficios como dormir mejor, reducir ronquidos o incluso mejorar el contorno facial y prevenir arrugas. ¡Cuidado!».
A pesar de que la respiración nasal es más fisiológica, «no es una práctica inocua en absoluto y debería valorarse siempre con un profesional, especialmente en personas con problemas crónicos del sueño, tendencia al insomnio o apnea respiratoria».
5. Cuanta más vitamina D tomemos… ¡mejor!
En este punto concreto, el que habla de tomar el máximo posible de vitamina D, la experta señala que «la fiebre por la vitamina D ha llevado a muchas personas a suplementarse sin prescripción ni analítica previa, bajo la idea de que toda la población es deficitaria y que su consumo mejora el estado de ánimo, la inmunidad o la salud ósea».
Pues queda desmentido. «Si bien mantener niveles adecuados de vitamina D es importante, la suplementación nunca debe hacerse a ciegas sin una analítica que lo justifique, sino con una pauta ajustada y supervisada por un profesional sanitario. Es clave para la salud mantener la vitamina D dentro de un rango óptimo, sin pasarse», dice Santamaría.
Y añade: «La vitamina D la consideramos más que una vitamina: tiene funciones de hormona. De aquí su gran importancia para el organismo. Sin embargo, lo correcto es tener unos niveles estables en sangre de esta vitamina, siempre dentro de unos rangos óptimos (de 30 a 50ng/mL). Por encima de este rango, es perjudicial para la salud».
6. La piel se acostumbra a los cosméticos, y dejan de ser efectivos
Otro mito muy extendido es la idea de que los cosméticos pierden eficacia porque la piel se acostumbra a ellos, lo que lleva a los usuarios a cambiar constantemente de productos. «En realidad, la piel no se vuelve resistente: lo que cambia son las necesidades cutáneas, el clima, la edad o los factores externos. Renovar rutinas cada dos por tres y sin criterio no solo es innecesario, sino que puede ser contraproducente y costoso».
Lo ideal y recomendable para Mar es «ir realizando pequeños ajustes, en función de la época del año (por ejemplo, ahora en invierno, conviene cuidar la función barrera de la piel con ingredientes como las ceramidas y el ácido hialurónico, y optar por texturas más nutritivas), o según la necesidad que queramos priorizar (por ejemplo, control de hiperpigmentaciones o ingredientes renovadores más intensivos para combatir el fotoenvejecimiento); pero no cambiar por completo los productos de nuestra rutina por simple moda».
7. Exponerse al sol en invierno no solo no es perjudicial, sino beneficioso
Cada vez resulta más habitual ver contenidos en redes sociales que normalizan la exposición solar sin protección en alta montaña o durante actividades como el esquí. En altitud, la radiación solar es más intensa y se refleja en la nieve, lo que incrementa el riesgo de daño cutáneo y ocular, especialmente en pieles sensibles.
Santamaria recuerda que «el daño solar es acumulativo y puede tener consecuencias a largo plazo, al igual que la falta de protección ocular, que puede provocar afecciones como la fotoqueratitis. Hay que ir bien equipados, con el material técnico y de protección correctos: en la montaña, haciendo senderismo o esquí, ¡siempre bien preparados!»
8. Hay que dejar de lavar la piel para detoxificarla
La denominada en redes como ‘rutina cavernícola’ propone eliminar por completo la higiene facial y el uso de cosméticos durante semanas para que la piel se autorregule por sí misma. En redes se muestran supuestas mejoras cutáneas como prueba de que lavar la cara altera el equilibrio natural de la piel. Mar dice que «esta tendencia es totalmente desaconsejable».
Para esta sugerencia tan desaconsejable, la farmacéutica habla de que «no es necesario invertir en rutinas complejas ni productos de lujo, pero sí mantener unos mínimos básicos: limpieza suave, hidratación adecuada y fotoprotección diaria. Estos hábitos sí que promueven una piel más sana y protegida, lo demás no tiene ningún fundamento».
A modo de conclusión, Mar Santamaria comparte que «el interés por cuidarse es positivo, pero el bienestar no puede construirse a partir de recetas virales ni soluciones universales. Medicamentos, suplementos y rutinas de cuidado deben utilizarse con información contrastada y asesoramiento profesional. Frente al ruido de las redes, el criterio experto sigue siendo la herramienta más fiable para tomar decisiones responsables sobre la salud».
