Publicado: octubre 6, 2026, 3:55 pm
Dos buques han sido alcanzados este martes de madrugada por ataques con drones frente a las costas de Bulgaria, en el mar Negro. Uno de ellos se ha hundido y su tripulación permanece desaparecida, lo que ha llevado a las autoridades búlgaras a activar un dispositivo de búsqueda y rescate en la zona.
Los barcos afectados son el Able, con bandera de Palaos, y el Alfa Watan, con pabellón de Togo. Este último habría sufrido daños estructurales que provocaron su hundimiento y la desaparición de sus tripulantes, según ha confirmado el director del Centro de Coordinación de Rescate Marítimo de Varna, Rumen Nikolov, en declaraciones a la emisora búlgara BNR.
Los 18 tripulantes del Able, que sufrió un incendio tras el ataque, lograron abandonar el buque y fueron rescatados por un ferry búlgaro que se desvió de su ruta para acudir en su auxilio. Dos de ellos resultaron heridos, según han informado las autoridades del país.
Ambos buques fueron alcanzados alrededor de las 4.00 horas (hora local) en una zona situada al este del cabo de San Atanasio y de la ciudad de Byala, a unas 80 millas de la costa búlgara, aproximadamente 130 kilómetros. El incidente llevó al primer ministro de Bulgaria, Rumen Radev, a convocar una reunión de emergencia para abordar la situación.
Radev calificó el suceso de «absolutamente inaceptable» y afirmó que supone «una grave violación del Derecho Internacional», según un comunicado difundido por el Gobierno tras la reunión. El primer ministro señaló que las labores de búsqueda y rescate se desarrollan en aguas de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Bulgaria.
«Para nosotros, como Estado que asume responsabilidades en su ZEE, lo más importante son la salud y la vida de las personas, independientemente de quién navegue por dicha zona», afirmó Radev, que subrayó además la «obligación» de Bulgaria de llevar a cabo las operaciones de búsqueda y rescate.
El primer ministro advirtió también de los riesgos adicionales para la navegación en el mar Negro derivados del incidente y alertó de que, si la guerra entre Rusia y Ucrania «no termina a tiempo», seguirá ampliando su alcance geográfico y aumentará el riesgo de que el conflicto alcance incluso una escala mundial. «Vemos que se está atacando a buques civiles», señaló.
El ataque se produce apenas un día después de la muerte de dos tripulantes de un buque comercial con bandera de Turquía tras ser alcanzado por un dron en aguas del mar Negro frente a las costas de Rumanía. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, atribuyó el ataque a Rusia y lo calificó de «atroz», al tiempo que acusó a Moscú de atacar «un buque civil en aguas neutrales».
Zelenski defendió que «Ucrania ha propuesto en reiteradas ocasiones medidas concretas para reducir la tensión y garantizar la seguridad en el mar Negro» y acusó a Rusia de optar «sistemáticamente por el terror y el hundimiento de buques civiles en lugar de la navegación marítima normal».
En este contexto, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, afirmó la semana pasada que Ucrania «tiene que pagar un precio» por sus ataques en el mar Negro. Asimismo, sostuvo que el objetivo de Moscú es «cortar completamente» el suministro de material militar a Kiev por vía marítima.
