Luna Rossa vuelve a mandar en Nápoles y La Roche-Posay resiste a dos vuelcos - Argentina
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


Luna Rossa vuelve a mandar en Nápoles y La Roche-Posay resiste a dos vuelcos

Publicado: septiembre 27, 2026, 5:53 pm

La pre-regata de Nápoles ha sido el último actos antes de que la Copa América de verdad, la del verano de 2027, empiece a tomar forma definitiva. Y, de momento, Luna Rossa sigue siendo el barco a batir, ganó la pre-regata en Cagliari y ha repetido victoria en la de Nápoles. El equipo italiano volvió a imponerse y, ante su público, derrotó en la final a Team New Zealand después de ser el gran dominador durante los tres días de competición. Peter Burling y Marco Gradoni, a la doble caña, fueron los encargados de llevar al equipo italiano al triunfo. Pero si Luna Rossa se marcha de Nápoles con la confirmación de que continúa siendo una referencia, La Roche-Posay lo hace con algo quizá más importante a estas alturas del proyecto, la certeza de que sabe levantarse cuando las cosas se complican y demostrando una clara y rápida mejoría. El equipo francés, con Diego Botín y Florian Trittel a bordo, terminó tercero después de haber sufrido dos vuelcos. Dos mangas que no pudo completar y que, en cualquier otro escenario, habrían dejado al equipo fuera de la pelea. Sin embargo, la reacción posterior fue inmediata. Después del primer incidente volvió a ganar y, tras el segundo, volvió a pelear por los puestos delanteros. «Es un balance positivo en general porque, al final, como equipo hemos demostrado muchas cosas este fin de semana», explicaba Florian Trittel. El catalán ponía el acento no tanto en el resultado como en la respuesta del equipo cuando el AC40 acabó boca abajo. «Con la volcada, el haber roto partes del barco, el trabajo que ha hecho nuestro equipo de tierra por la noche para recuperar todo al cien por cien para el día siguiente… Y luego, a nivel de mentalidad, hemos podido salir y hacer un día prácticamente inmejorable», señalaba Trittel. La segunda volcada llegó cuando La Roche-Posay tenía la victoria prácticamente al alcance de la mano. El equipo francés dominaba la quinta manga cuando, en la última trasluchada, perdió el control del barco. Lo que podría haber sido un golpe definitivo acabó convirtiéndose en otra demostración de carácter. «A pesar de esa segunda volcada, que nos apartó de conseguir tres victorias en un mismo día de cuatro pruebas», recordaba Trittel. Y ahí aparece una de las lecturas más interesantes de Nápoles. «Hemos volcado dos veces, o sea, no hemos terminado dos pruebas, y el resultado ha sido mejor que el de Cagliari. Así que claramente la curva es ascendente», apuntaba el español. Diego Botín incidía en la misma idea. «Sabemos que esta es la última competición que tenemos como equipo antes de la Copa América del año que viene. Es una competición en la que queríamos darlo todo. Obviamente no es tan importante como la Copa América, pero es un paso muy importante de cara a ella y, como equipo, hemos empujado siempre hasta el final». La capacidad de reacción fue, para Botín, uno de los aprendizajes principales del fin de semana. «Es muy bueno haber demostrado que, a pesar de haber tenido imprevistos duros, nos hemos recuperado muy bien. Es algo que indica que somos un equipo fuerte en ese aspecto y es muy importante de cara a futuras competiciones». Después del vuelco, la conversación a bordo fue sencilla. «Echamos toda la frustración que teníamos y hablamos de reconcentrarnos. Quedaba una regata, quedaban muchas por delante, el campeonato es largo, todo puede pasar. Con eso en mente nos concentramos para hacer una buena última prueba», explicaba Botín. El tercer puesto de La Roche-Posay contrasta con el cuarto conseguido en Cagliari en la primera pre-regata. Y aunque las dos pruebas no dejan de ser eso, pruebas, la evolución del equipo empieza a dibujar una línea ascendente. En Nápoles, además, el equipo fue capaz de mostrar velocidad y consistencia en diferentes condiciones. Trittel evita, sin embargo, reducir esa evolución a un único apartado. «Difícil contestar algo muy concreto aquí, porque realmente hemos trabajado sobre todo lo aprendido y también en Cagliari, para construir sobre esa base. Yo creo que, en general, hemos mejorado en varios aspectos». También en el apartado técnico. «Hemos hecho mejoras importantes, aunque con las dos volcadas pueda parecer que no. Hemos mejorado claramente en varios aspectos», añadía. Mientras La Roche-Posay mira ahora hacia un invierno de trabajo, Luna Rossa se marcha de Nápoles con otra victoria en el bolsillo. Nápoles no entrega todavía la Copa América. Ni siquiera sirve para repartir puntos de la competición de 2027. Pero sí deja fotografías que difícilmente pasarán desapercibidas. Luna Rossa vuelve a ganar. Team New Zealand mantiene su capacidad para estar en la pelea. Y La Roche-Posay, después de dos vuelcos, tres victorias que estuvieron cerca de ser cuatro en una jornada y un tercer puesto final, se marcha con una certeza: todavía queda mucho trabajo, pero el barco y el equipo ya empiezan a enseñar lo que pueden llegar a ser. A los que les queda mucho más trabajo por delante son a Team USA, que a pesar de haber sido el último en llegar demostró hacerlo con mucha fuerza, hasta el punto de superar a dos de los veteranos, Tudor Alinghi y GB1 que acabaron séptimo y octavo respectivamente.

Related Articles